Pueblos y Barrios
| 25 Mayo 2011

Los Valles de Oaxaca tienen una gran diversidad cultural, étnica, lingüística en todas las variantes de las lenguas mixteco y zapoteco, así como en su diversidad botánica.
Pero especialmente el Valle de Etla, desde tiempos ancestrales ha sido bendecido por la naturaleza.
En efecto, es una región que ha tenido agua y con ello todas las formas de vida.


















En el Sistema de los Valles de Oaxaca, existen un sin fin de pequeños pueblos que guardan celosos, ancestrales tradiciones y costumbres y debido a que no tienen un acceso a las carreteras principales se mantienen alejados de la contaminación cultural. Uno de estos maravillosos lugares es Texas de Morelos, en el Municipio de Ocotlán.
Al cruzar por carretera el Valle de Tlacolula en dirección del istmo de Tehuantepec, se puede apreciar a mano derecha un inmenso cerro que tiene la forma de un enorme lagarto. A las faldas de este coloso de piedra se encuentra un pequeño pueblo llamado Quialana, que significa en lengua zapoteca: “piedra negra”. Se compone de quia, “piedra” y lana, “negra”.














