TEMPLO DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD Y PLAZA DE LA DANZA

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El corazón espiritual de los oaxaqueños se encuentra condensado en una pequeña imagen de la Virgen de la Soledad y representado en un espléndido templo, expresión decantada del más puro estilo del "Barroco Oaxaqueño". En la ciudad abundan los templos y cada barrio tiene el suyo. Sin embargo, todos los oaxaqueños se hermanan con la Virgen de Juquila y la Virgen de la Soledad.

 Se sabe que desde la época prehispánica, los lugares donde actualmente se encuentran estos templos, fueron sitios sagrados y de culto de nuestros Viejos Abuelos. La sensibilidad y misticismo del pueblo llevan a Oaxaca a ser "la reserva espiritual de México".              

Antes de la llegada de los españoles, los aztecas en 1486 fundaron Huaxyacac como una guarnición militar en lo que hoy conocemos como "El Cerro del Fortín" y tenían al pie del cerro un pequeño asentamiento en donde vivían los familiares de los guerreros aztecas.

En el lugar existía una piedra de donde brotaba agua de las entrañas de la tierra y era considerado como un lugar sagrado. Fueron los españoles quienes, pese a la destrucción del "centro ceremonial en torno a la piedra" y a la evangelización, tuvieron que mandar construir una sencilla ermita en el lugar, pues los indígenas seguían venerando a la piedra.                  

Años después, la leyenda cuenta que un arriero encontró a una mula ajena entre sus animales y que al llegar a Oaxaca, la mula cayo muerta a las puertas de la ermita. Al dar parte a las autoridades, éstas abrieron la caja que cargaba el animal, encontrando una cabeza y unas manos talladas, que tenían una leyenda que decía, "Nuestra Señora de la Soledad al pie de la Cruz".

     

Por el milagro, el obispo dispuso que la Virgen se quedara en la ermita y años después se construyó el templo, que es el "corazón espiritual de Oaxaca", ya que la Virgen de la Soledad es la patrona de la ciudad.        

   

La construcción del templo se inicio en 1682 y se terminó en 1718, 36 años donde la pasión y la sensibilidad de los oaxaqueños dieron vida de la cantera en bruto, a fuerza de manos diestras de artistas, sean lapidarios, carpinteros, herreros, ebanistas y orfebres, la expresión del potencial espiritual de un pueblo, que por milenios había aprendido a florecer su corazón y a transformar la materia guiados por la luminosa conciencia del espíritu.                          

 

El exconvento, que esta en la parte Norte y que ahora es el Palacio Municipal, se concluyo hasta el año de 1697 y lo ocuparon monjas. Con la leyes de Reforma en 1867, las monjas fueron exclaustradas y el edificio pasó a ser sucesivamente: El Hospicio de la Vega, La Escuela de Artes y Oficios, el Registro Civil y como dijimos anteriormente, hoy se encuentra instaladas las oficinas del Presidente Municipal y su Honorable Cabildo.

           

           

La portada del templo está integrada por tres cuerpos, con columnas tritóstilas con un vano central, con arco de medio punto y tiene una altura de 24 metros. De estilo barroco exuberante y que representa lo que se conoce como "El Barroco Oaxaqueño".

Posee nichos con arcos poligonales en donde aparece en el primer cuerpo de la portada, las esculturas de San Agustín, San Pedro Y Santa Mónica.      

En el segundo cuerpo se encuentran extraordinarias tallas de la Virgen al pie de la Cruz y de izquierda a derecha: San Juan, San Joaquín, dos ángeles apasionados, Santa Ana y Santa Lucia. En el tercer cuerpo tenemos a la ventana del coro en la parte central, con la representación de las 8 bienaventuranzas, que significa "Que así como el rayo de luz traspasa el cristal sin hacerle daño e ilumina el recinto, así el espíritu de Dios se posó en el cuerpo de María dejándola en cinta para que ella diera luz, a la luz del mundo. Encima de esa ventana un detalle labrado en piedra, que representa el Espíritu santo y las tallas de: San Cristóbal, Santa bárbara, Santa Magdalena de rodillas y san Miguel, la Reina Isabel y san Nicolás Tolentino.

Por último, en el remate tenemos, la imagen de la Asunción de María a los cielos como Reina y Señora de todo lo creado. Cabe mencionar que en este templo se encuentran los tres estilos de columnas: bórico, jónico y corinto.

En la puerta Sur tenemos una portada estilo barroco sobrio, dividida en dos cuerpos. En el primero encontramos a San Luis Rey y a San Antonio de Padua, en el segundo a San José tomando de la mano al niño Jesús. Finalmente en la parte superior esta la Virgen de la Soledad.            

  Entrando por la puerta principal, inmediatamente a mano derecha encontrará la piedra donde nacía el agua y que según la leyenda, le da origen al templo, protegida por una verja de hierro fundido de excelente manufactura.

En el coro un bellísimo órgano del Siglo XVIII que no podía faltar, ya que como se sabe, gracias a las últimas investigaciones en los archivos de la Catedral Oaxaqueña, la música para órgano fue uno de los pocos medios en que se pudieron expresar musicalmente los indígenas durante los trescientos años de colonia, pues su música fue cercenada de los pueblos originarios, aduciendo que era demoníaca.

En el presbiterio podemos observar a la Virgen Patrona de Oaxaca y Señora del Templo, a sus costados se puede apreciar pinturas del Siglo XVIII dedicadas a San Pedro, San Pablo, San Agustín, San Jerónimo, Santa Teresa, San Benito Abad, Santa Catalina y de la Magdalena.

En la parte superior del presbiterio está una filosófica leyenda en latín, que representa el símbolo de esta impresionante obra material, que en su conjunto contiene mensaje espiritual de la Virgen, ante el inmenso dolor de ver el sacrificio de su hijo, que dice: "Oh vosotros que transitáis por el mundo, atended y ved, sí vuestro dolor es tan grande como el mío". También se aprecia la imagen de Dios Padre, el Espíritu Santo y a Jesús.

                   

 

En la parte Sur tenemos la Capilla de las veladoras y hacia el poniente esta el Museo Religioso de la Soledad, formado por testimonios, exvotos y regalos que le han hecho a la Virgen de la Soledad. Enfrente del atrio encontramos el Jardín Sócrates donde se venden las famosas nieves de Oaxaca. En la parte Norte del conjunto se encuentra la llamada "Plaza de la Danza" y frente a ella, hacia el Oriente este el templo de San José construido por los jesuitas en el año de 1595.

             

El exconvento de las monjas capuchinas, que esta a su lado fue vendido en 1867 debido a las Leyes de Reforma y en 1893 paso a ser primero hospicio, asilo de ancianos y en 1947 Escuela de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.