Migrantes

Imprimir
PDF
Dalíla Hernández Ramírez. PDF Imprimir E-Mail

 

 

 

Mi nombre es Dalíla Hernández Ramírez soy de Santo Domingo Tonalá, Oaxaca, que pertenece al municipio de Huajuapan de León. Tengo de vivir en Estados Unidos desde 1997 y estoy en mi último año de universidad de Sonoma Estate. Estoy estudiando la licenciatura de Estudios Latinoamericanos en Literatura. Ha sido impresionante venir a este país con toda mi familia. Soy la primera en la familia de asistir a una universidad aquí, porque mis hermanos lo han hecho en México. Mi sueño como oaxaqueña lo han compartido mis padres, mi padre siempre trabajó en el campo, mi mamá siempre se ocupó de la casa. Tengo a Oaxaca tan dentro de mí… que cuando hablo de Oaxaca siempre me emociono y me pongo feliz. Para mi es una cosa maravillosa compartir Oaxaca con las personas que no son de mi estado.

 

 

Los retos más difíciles: el primero el idioma que es una barrera. Desgraciadamente mis padres no hablan ingles, pero yo como hija lo he tenido que aprender. Somos 8 hijos y todos vivimos aquí y una hermana se acaba de regresar a vivir a México con su familia. Mi familia siempre ha sido muy unida. Mi papá y mi mamá siempre me educaron con los principios de una familia oaxaqueña. Me han dado mi libertad, hasta los límites que la familia permite. Me han apoyado en mi decisión de venir a estudiar a la universidad y vivir fuera de la casa, porque vivo en la universidad de Sonoma. Siempre han confiado en mí y la verdad, con el apoyo de mi familia y mis sueños las cosas se me han facilitado bastante.

Yo he conocido muchas personas oaxaqueños y siempre han regresado. Yo quiero seguir ese ejemplo. Tal vez en un  futuro cuando termine mi carrera, me gustaría ser profesora universitaria y enseñar literatura. Yo tengo que agradecer las oportunidades que he recibido en este país, pero yo creo que en algún punto de mi vida, voy a hacer un espacio y voy a regresar a Oaxaca y trabajare para ayudar a mi gente que vive en Oaxaca. 

 

Diana Olguín.

Mi nombre es Diana Olguín, me trajeron a los ocho años, ya tengo 22 años viviendo en Estados Unidos. Yo nací en Huajapan de León, Oaxaca.  Aquí se tiene para sobrevivir, vencer muchos problemas. Una de las cosas más difíciles de superar es lograr entrar a un colegio, para tomar las clases y poder graduarse. El racismo es otro de los problemas grandes que se encuentra aquí. Siempre por ser moreno a uno lo miran como más bajo. Ya sea con las mismas maestras aquí en la universidad o en una tienda  o en cualquier parte.

Para mí el idioma no fue difícil aprenderlo porque vine a los 8 años.

Lo que me ha ayudado más de mi cultura oaxaqueña en este país ha sido mi familia. Los valores que ellos me inculcaron, poder ir a Oaxaca y estar orgullosa de ser oaxaqueña. Además muchos de mis familiares ya viven aquí. Me ha ayudado mucho a convivir con todo el tipo de gente que hay aquí el concepto del respeto y la humildad de la cultura oaxaqueña.

Espero obtener mi credencial para trabajar como maestra y en el futuro enseñar como maestra bilingüe a niños de escuela elemental y hacer cambios para que la educación bilingüe sea aceptada en Estados Unidos y como usted nos dijo en la clase, enseñarle a los niños su pasado y lo que nuestros abuelos han hecho. Dependiendo del estado de dónde vengan, inculcarle lo de su estado para hacerlos creer en ellos mismos. Enfocarme con los papás también para que ellos puedan enseñarles a sus hijos a valorar su cultura... hay mucho que hacer.

Yo me regreso a Oaxaca. Tengo un niño de siete años, pero no estoy casada. Yo pienso que en el futuro, cuando mi niño este más grande y él ya pueda depender de sí mismo, y yo para entonces ya tenga algo de dinero ahorrado, yo quisiera regresarme a vivir a Oaxaca.

Yo recuerdo de Oaxaca... en diciembre las piñatas, los aguinaldos, el día de los muertos, las flores, las flores anaranjadas, ir al “boqurón”, ir a las cuevas de las raíces, ir al panteón, la comida, las frutas, las nieves... Oaxaca esta vivo en mi corazón y recuerdo mucho la forma de vida que llevan allá. Eso quisiera aquí, pues siento que las horas se me van muy rápido y allá la gente no vive tan presionada y apurada. Sí se levantan muy temprano, pero yo siente que allá el día les dura más.

Yo les digo a las personas que se quieren venir a vivir aquí, que no se vengan. La vida allá es mucho más alegre. Aquí en la tele lo presentan muy bonito... que carros, que casas y que la playa... pero se sufre mucho aquí y mucho trabajar. Uno se tiene que adaptar a los valores de los americanos, sí uno quiere sobrevivir aquí. Aquí se tiene que trabajar y trabajar muy fuerte. No es como allá, que voy a ir con una amistad o un pariente y me va a invitar a comer o que vienen los familiares y ya le traen comida. Eso se va acabando poco a poco aquí. Ya no es como allá que...-comadrita, que le traje chocolate que apenas hice o que le traje este pan, que una gelatina- y aquí yo no lo miro así. Aquí todo el enfoque es trabajo y el dinero.

Aquí se pierden los muchachos, porque precisamente los padres tienen que tener dos o tres trabajos y no le dedican a los hijos el tiempo necesario para ser una familia. Es más importante ir a trabajar, porque si no, cómo pagamos la renta. Aquí las rentas están de mil dólares o más en un apartamento pequeño y uno tiene que trabajar más de cuarenta horas para apenas pagar la renta. Así que la vida aquí no es los niños o la familia o que están haciendo en la escuela, aquí el enfoque es el trabajo, pagar el crédito, el comer. Al venir aquí es muy probable que pierdas la familia, pues yo me acuerdo que cuando llegamos aquí, mi mamá trabajaba hasta 18 horas diariamente y yo tenía que cuidar a mi hermanito  que tenía 4 años. Mis padres siguen trabajando y ya están grandes... le digo, aquí uno no puede dejar de trabajar.

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla   

 

enrique flores
Enrique Flores.

Yo nací en Huitzo, Oaxaca y tengo 39 años de vivir en Estados Unidos. Mi padre era trabajador del “fil” con la lechuga en San Diego. Mis padres me trajeron cuando yo tenía un año de edad. Yo estudie toda mi escuela aquí. En Sacramento estudié el college y fui a la escuela de medicina en la universidad de Minesota, después seguí estudiando mi especialidad en Arizona.

Yo perdí mucho de mi cultura oaxaqueña porque estaba muy ocupado con los estudias y no pude ir seguido a Oaxaca. Fui en 1971 cuando tenía 6 años.

El reto más difícil de estar aquí como oaxaqueño fue la escuela, porque por ser oaxaqueño o mexicano la gente de aquí piensa que uno no va a estudiar fuerte. Por ser mexicano se necesita trabajar el doble para ser “normal”. Lo mismo la gente que trabaja en el campo o los niños en la escuela, necesitan trabajar más fuerte para que los acepten como gente normal.

Mi primera lengua fue el español, pero los maestros y mis papás me hablaban en inglés. Tengo un hermano que no habla español.

Lo más importante de la cultura oaxaqueña es que siempre nos enseña a rabajar fuerte. Mi herencia cultural es la disciplina, mi padre me enseñó a poner todo mi esfuerzo en lo que hago, por eso ahora soy doctor. Lo que aquí se necesita para sobresalir es echarle muchas ganas. Lo primero que debemos saber es que lo que deseamos lo podemos hacer. Debemos de tener en la mente que podemos lograr lo que queremos. Aquí la gente piensa que por ser mexicanos sólo podemos trabajar en el campo, mi padre me enseñó que yo podía hacer otra cosa. Me lo enseñó con su ejemplo en el “fil” y ahora yo hago lo mismo en un hospital. Mi esposa es americana y tengo tres hijos: Alejandro, Nicolás y Margarita.

 

jazmin solano
JAZMÍN SOLANO.

Me llamo Jazmín Solano y vengo de Oaxaca. El lugar donde yo nací se llama Santiago Yucuyachi, que en mixteco significa “cerro rápido”. Tengo viviendo aquí dos años, mis papás me trajeron. Nuestra meta es tener una buena educación y poder salir adelante. Lo más difícil de vivir aquí es el lenguaje. Estudié en México pero no lo practicaba y al venir a vivir con personas que tú no sabes lo que te dicen, es difícil vivir.

Yo terminé la secundaria en México y aquí entre al High School y estoy en el grado 12.

Yo extraño todo lo de Oaxaca. Aquí es difícil porque necesitas salir a algún lugar y tienes que tener coche. En Oaxaca no, porque tu puedes salir caminado o a donde quieras y no te pasa nada.

Aquí todo es diferente. Los amigos, aquí los tienes que hacerlos tú y fijarte con quien te juntas, nadie te va a tratar igual. La comida es muy diferente…todo es diferente.

Yo pienso estudiar una carrera y regresar a Oaxaca, porque no me gusta estar aquí. Quiero estudiar secretaria en administración.

 

LUZ ENRIQUEZ.

 

Yo nací en Huajuapan de León, Oaxaca. Tengo siete años de vivir en Santa María, California. Yo me vine buscando mejores oportunidades, como trabajo y estudio. Los retos más difíciles eran el idioma...pero ahora ya no, ahora casi lo domino. Sigo estudiando el ingles bien y estoy estudiando liderazgo para la comunidad.

Mi futuro aquí es llegar a tener un estudio, ahorita todavía no lo tengo en mente, pero quiero superarme mas y asegurar el futuro de mis hijos. Lo más difícil para mí aquí es trabajar y atender a los niños. Mi cultura oaxaqueña me ayuda para tener unida siempre a mi familia y que no se pierda la costumbre de comer juntos y convivir juntos. Mantener las tradiciones como el de los días festivos de allá. Por ahora, pienso quedarme aquí por el estudio  de mis hijos.

 

moises franco
MOISÉS FRANCO.

Mi nombre es Moisés Franco y tengo aproximadamente 19 años de vivir en Estados Unidos. Soy originario del Distrito de Siloacayapan y mi pueblo se llama santiago Patlanala. Yo llegué siguiendo a la raza, como todos se vienen para acá. Yo no sabía ni a que venía pero ya estando aquí, gracias a Dios me ha ido bien.

Al principio yo buscaba algo económico para enviarles a mis papás a México. A mí me ha costado mucho el idioma inglés porque uno no se puede comunicar con la gente y la miran como que si uno fuera tonto. Si una habla inglés tiene mejores oportunidades y es con lo que he batallado un poquito. Aquí me ido envolviendo más en la educación de mis hijos y participar más en las escuelas. Trabajo en la jardinería por mi cuenta, tengo como tres años trabajando para mí y eso es mejor, porque trabajo menos y me sale mucho mejor que trabajar para otro. Tengo tres hijos que nacieron aquí. Tengo uno de once años, mi hija de nueve y una chiquita de cinco años. Mi esposa es de Michoacán. Lo que más extraño de mi pueblo son sus fiestas y sus tradiciones. Los bailables y las fiestas patronales. Llevo a Oaxaca en el corazón y me siento muy orgulloso de ser oaxaqueño y sin ninguna pena digo que soy de allá.

Yo quiero llevar a mis hijos a Oaxaca para enseñarles en dónde nací y en dónde crecí, qué fue lo que hice allá y por que me vine para acá.

 

oliverio leon
OLIVERIO LEÓN BASILIO.

Yo soy nacido en el estado de Oaxaca en un  pueblo llamado San Juan Cabayate, Distrito de San Juan Mixtepec. Tengo 20 años de vivir en el estado de California. Me tuve que venir para acá por la pobreza, por la necesidad. Queremos mejorar la vida de nuestros hijos. Lo más difícil de superar es que no hablamos el ingles, no tenemos estudios. En 20 años no he podido aprender ingles para ayudar a mis hijos, pero algo hablamos. Aquí es muy difícil el trabajo y darle estudios a todos nuestros hijos, todavía no lo hemos alcanzado. Tengo tres hijos. Yo recuerdo la vida que tuvieron mis padres. Ellos nos enseñaron a no olvidar nuestro idioma, yo hablo mixteco y se lo he enseñado a mis hijos, pero se les ha hecho difícil, porque como van a la escuela y en la casa sólo hablamos nuestra lengua. Ellos entienden el mixteco, pero todavía no lo pueden hablar bien.

 

paula montaño
PAULA MONTAÑO.

Yo soy Paula Montaña y vengo de Ejutla de Crespo y tengo cerca de 9 años de vivir en California. Llegué a los catorce años y el reto más importante fue el de aprender ingles, sobre salir en este país, que hay muchas oportunidades. Para venir acá lo más importante es aprender ingles. Lo más difícil aquí es no tener papeles, no tener la residencia. Ahorita estoy estudiando ingles, después me gustaría ser ayudante de dentista. Esa es mi meta que quiero llegar. Mi cultura me ha servido mucho, porque se la he inculcado a mi hija, sobre todo de tener respeto a las demás personas, como me lo enseñó mi madre. Mi hija tiene 8 años y la he educado en la cultura oaxaqueña. La pongo a mirar libros y que vea lo que tenemos en Oaxaca, los vestuarios, las posadas, navidad, las fiestas y tradiciones. Contarle todo lo que se hace allá, cómo hacer tamales, mole, muchas cosas ricas que hay en Oaxaca, como los buñuelos.

 

 
Rafael Vasquez.

Mi nombre es Rafael Vasquez, nací en el estado de Oaxaca. Originalmente mi papá es de la mixteca, después nos fuimos a vivir al estado de Puebla en un pueblo que se llama Chila de las Flores, que esta muy cerca de Huajuapan de León. Yo he vivido en Estados Unidos los últimos 15 años. Llegué en agosto 26 de 1991.Fui a la prepa y de ahí al Colegio y después a la Universidad de Sonoma Estate. Ahora que me gradué en una licenciatura en criminología y una licenciatura menor en psicología . Mi trabajo es de tiempo completo ayudando a gente que no sabe el inglés y que es pobre, para que estos muchachos vengan al colegio y a la universidad. Porque desgraciadamente nuestra gente tiene mucho miedo, especialmente si no tiene papeles. Los padres tienen miedo de ir a preguntar si mi hija o mi hijo pueden ir al colegio y aunque nuestros padres tienen preocupación por la educación de sus hijos por no hablar el inglés tienen problemas.

En mi tiempo libre trabajo con muchachos que están en las pandillas. El problema es que muchos de nuestros muchachos están metidos en las pandillas de “Los Norteños o los Sureños” y lo que termina sucediendo es que terminan matándose los unos y los otros.  Y los que no mueren, terminan en la cárcel. Mi trabajo es tratar de educarlos para que vean todas las opciones que tienen, en especial que pueden acceder a una educación. Ahora en California se puede obtener a un precio más bajo que anteriormente, aunque no tengan papeles.

Para abrirse paso en esta sociedad uno enfrenta muchos problemas. Uno de los más comunes es el racismo con nuestra comunidad. Yo me acuerdo que después de 6 meses de estudiar inglés, un maestro decidió que 7 de nosotros no estábamos aprendiendo ingles “rápidamente” y nos mandó a una clase de carpintería por todo un año. La idea que tenía el maestro es que, si no vas a aprender suficiente inglés, te saldrás de la escuela y entonces por lo menos te vamos a enseñar una forma de trabajar. Ese tipo de discriminación es lo que me hizo trabajar más para poder tener una educación y lograr una posición para poder ayudar a la gente. A nuestros muchachos los tratan irrespetuosamente en las escuelas, en sus casas los padres no saben cómo hablarles a sus hijos, en esta cultura que es muy diferente.

Tengo planes en el futuro de, sino ir a vivir, si ir a visitar Oaxaca. Tal vez, en el final me vaya a vivir, pero en este momento tengo 32 muchachos con los que trabajo y que están metidos en las pandillas y unas muchachas que también están en esa situación. Me doy cuenta que hay muy poca gente de nuestra comunidad que de verdad quiere trabajar con ese tipo de muchacho y si yo me voy a vivir a Oaxaca…?Quién les va a poner atención a estos muchachos?  El enfoque de mi vida es ayudar a nuestra gente para que salga adelante y vaya a la universidad. Eso es lo que voy a hacer en los siguientes años.

Uno de los problemas que tienen nuestros muchachos es que vienen a una cultura totalmente diferente a la suya. La tv, la radio y todo, les dice que olviden su cultura madre y que tomen la cultura de estados Unidos. Esta cultura es de comprar lo más que puedas sin tener el dinero y poner todo a crédito. En la cultura que me enseñaron mis padres es que debes de trabajar por todo lo que vas a agarrar, no hay nada gratis y debes trabajar por eso. Esto es lo que trato de inculcar a nuestros muchachos, de que nuestra cultura es de que trabajamos por todo y es esa una de las razones por las que he mantenido mi cabello largo en Estados Unidos, porque antes que los españoles “se perdieran” y llegaran a lo que ahora llamamos América, nuestra cultura era muy diferente y nos forzaron a que nos cortáramos el pelo y esta es una de las formas en que yo estoy pelando con esa cultura que trata de dominarnos en estos momentos. Mi cultura esta muy cerca de mi corazón y me ha ayudado muchas veces para poder salir adelante. Mi correo electrónico es: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

 

silvino moral
SILVINO MORAN.

Soy originario del estado de Oaxaca, de un pueblito que se llama San Miguel Papalutla, municipio de Huajuapan de León. Me viene a los Estados Unidos a los veinticinco años, llevo como unos treinta cinco años aquí y el motivo para venirme fue el de poder vivir mejor. Mejor que mis padres y la otra razón es que mis hijos vivan mejor que yo. Yo gracias a Dios vivo bien, por medio de mucho esfuerzo, pero he logrado superarme y siento que he vivido bien.

Para mi uno de los retos más difíciles es adquirir el idioma, porque cuando yo empecé a estudiar en California yo trabajaba diez horas diarias. Cuando llegué de México venía muy ilusionado al dinero y a trabajar y nada más que trabajar. El idioma era bastante difícil para mí, pero poco a poco me he superado, porque en la compaña en donde yo trabajo soy supervisor pero ahí trabajan muchos hispanos y no hay la chanza de comunicarse en ingles y superarse.

Tengo cuatro hijos y todos son bilingües. También les gusta ir a Oaxaca...han ido unas tres veces a Oaxaca, de donde soy originario yo, y también han ido a Colima de donde es originaria mi esposa, y les encanta México. Y lo más importante es que hablan los dos idiomas.

Yo pienso regresar a México cuando me retire y poner un negocito.

 

PEDRO PABLO REYES DOMINGUEZ PDF Imprimir E-Mail
pedro pablo reyes

Mi nombre es Pedro Pablo Reyes Domínguez, mi madre es nacida en el Distrito de Villa Alta, en Yalalag. Mi padre nació en Talea de Castro, por lo que soy genéticamente zapoteco, aunque nací en la Ciudad de México. De meses nos regresamos a la Ciudad de Oaxaca donde viví 6 años.

Es importante decir la razón y el motivo por el cual nosotros migramos. Cuando yo tenía apenas 2 años mi padre falleció dejando a mi madre, Eufemia Domínguez Fabián con 5 hijas y un hijo. Por ello mi madre tuvo que migrar a la ciudad de Los Ángeles, California. Allá para 1975 se tuvo que ir sola para abrir camino y del 75 al 80 nos empezó a llevar de dos en dos a Los Ángeles.

De esta manera llegó a crecer en el área de la Pico y Unión, que en aquel entonces era la colonia más peligrosa de Estados Unidos. Por falta de recursos todos los hermanos empezamos a trabajar desde una edad muy temprana. Comencé a vender paraguas en el Teatro Millón de Dólares en la avenida Broodway y también vendía tarjetas navideñas musicales para poder llevarle dinero a mi madre. Esto era después de la escuela.

Formé parte del programa de autobuses escolares, donde teníamos que desagregar las escuelas blancas e integrar a los estudiantes de diferentes etnias. En este caso a mi me toco ir de la ciudad de Los Ángeles a la ciudad de San Fernando, que es casi una hora y media de tráfico. Fuí a la primaria y secundaria en el área del Valle de San Fernando. Por ser un joven que le gustaba “retar” al director de la secundaria, me expulsaron y me sacaron del Distrito Escolar. Terminé la preparatoria en Los Ángeles en medio de pandillas de diferentes razas en la prepa de Belmont. Desde muy joven en la secundaria y después en la prepa, me dediqué a hacer trabajo comunitario y me metí de lleno en el liderazgo estudiantil. Eso me permitió hacer trabajo de carácter local, estatal y nacional. En aquellos tiempo propuse una ley en el Congreso de Estados Unidos, que fue aprobada y actualmente se ha implementado en todos los niveles académicos y se trata de que todos los maestros deben enseñarles a los alumnos, como pasar de la teoría a la practica comunitaria.

A lo largo de mi vida he tenido muchos reconocimientos en los medios de comunicación por mi trabajo comunitario. En el periódico The New York Times, The Sunday Times, la revista del Times de los domingos, La Opinión, varios canales de televisión. Se hizo un documental sobre el liderazgo estudiantil que se llama “Los Héroes de América”. Fuimos escogidos tres jóvenes en Estados Unidos sobre el liderazgo estudiantil y el cambio que una sola persona puede hacer en la comunidad. Este documental fue visto a nivel nacional por los canales de tv y está en librerías, bibliotecas, universidades y prepas. He sido reconocido en La Casa Blanca con el residente Jorge Bush padre y también en Washington donde recibí un reconocimiento por la corporación Tochiva y también pude tener la oportunidad de dar un discurso sobre la importancia de los derechos de los estudiantes en Estados Unidos, enfrente del monumento a Abraham Lincon, donde el Dr. Martin Luter King dio su discurso de “Yo tengo un sueño”.   

Todo esto me lleva a la universidad donde empiezo a formarme en un liderazgo más político y más activo. Empiezo a entender mi propia historia y mi propia política, lo que me permite decidir por quién voy a luchar… y he decidido luchar por mi pueblo.

Esto me lleva a ser uno de los 14 fundadores de la Federación Oaxaqueña de Comunidades y Organizaciones Indígenas en California, que es la única federación oaxaqueña a nivel estatal y nacional. Y eso es lo que me trae a Oaxaca para trabajar por mi gente. Una de las cosas que yo he visto en Oaxaca es la gran necesidad de venir a empezar a ayudar a desarrollar a Oaxaca: económicamente, socialmente y políticamente. En mi calidad de Secretario de Educación y Acción Juvenil para la Federación Oaxaqueña, mi papel principal fue desarrollar y capacitar familias oaxaqueñas, estudiantes en la Ciudad de Los Ángeles para integrarlos a las universidades superiores dependientes del Estado de California. En esos 3 años pude apoyar a más de trescientos estudiantes, la mayoría mujeres, que actualmente se encuentran terminando su carrera. Profesionalmente tengo una maestría en educación, mi especialidad es desarrollar programas multiculturales. Estaba trabajando para el Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño, como coordinador de un proyecto de salud… y eso es muy importante mencionar porque dejé mi trabajo, donde me pagaban un salario muy bueno, donde tenía mis beneficios muy buenos, donde yo había alcanzado “el sueño americano”.  Dejé ese trabajo para venirme otra vez a la comunidad más pobre y necesitada de Los Ángeles, donde actualmente se encuentra una gran población de zapotecos. Mi trabajo consiste en levantar este proyecto para una asociación civil.

En California existen unos 500 estudiantes oaxaqueños en el sistema de universidades, tanto del estado como privadas. Los oaxaqueños nos distinguimos de los demás migrantes mexicanos por nuestro sentido de organización. Uno de los elementos culturales que son como “un pegamento” son nuestras lenguas madres. A través de nuestras lenguas como el zapoteco, el mixteco, el chinanteco, nos da el orgullo de organizarnos, ya sea a través de un distrito, de un municipio o a través de un pueblo. La gran diferencia por la cual los oaxaqueños sobresalimos es por nuestras culturas y nuestras lenguas madres. Gracias a mi lindísima madre yo hablo zapoteco, me lo inculcó en California con mucho amor y orgullo. Soy trilingüe y binacional.

Yo tengo una teoría que la llamo “El Negativo Menos”. Y esa se aplica en la población migrante. En Oaxaca la gente que tiene que migrar es la gente que tiene menos recursos, menos educación, menos acceso al trabajo, menos apoyos en el trabajo del campo. Entonces nuestra gente en esta condición que migra al extranjero, en esta caso a California, E.U. También aquí llegan a ser menos, porque son la población menos considerada en sus derechos humanos, no tienen asignados recursos para programas de salud, no tienen una voz política que los respalde. Esto nos hace más negativos y casi invisibles en California. Pero la ironía matemática es que, multiplicando un negativo por  otro negativo se convierte en “positivo”.  Se comprueba la experiencia del menos por el menos. Menos en Oaxaca y menos en California se convierte en las grandes remesas que todos los días enviamos a Oaxaca, ya que las remesas de los migrantes es una de las bases más fuertes de la economía de Oaxaca. Es curioso que nuestros agentes políticos, nuestro gobierno en México ya debería haber entablado un dialogo más directo con el gobernador de California y el presidente de Estados Unidos por los derechos de nuestra gente.

La dualidad de ser migrante es muy hermosa y muy triste a la vez. Es triste, porque tuve que salir de mi Oaxaca… tuve que migrar a otra tierra completamente hostil, donde te miran como extraño, donde tu piel morena la ven como un problema, donde tu rostro indígena lo desprecian, y aun mucho más, nuestros propios compatriotas mexicanos blancos te discriminan. Y tienes que pelear y pelear, hasta demostrar que eres mucho más capaz que cualquiera para poder superar todo esto y sobresalir como el mejor. Pero al mismo tiempo y como la otra cara de la moneda, me siento muy contento porque me digo, “bueno, aquí en California ya forjé una nueva vida, ya soy un ciudadano, también me toman en cuenta, tengo derechos, existe una Constitución que defiende mis derechos civiles y he logrado triunfar”.

Esta es la dualidad, pues a veces dices “!chihuahuas! que lastima que tuve que salir de mi propia cuna. Pero por otra parte, también tienes una cuna que te recibió, una cuna que te alimentó, una cuna que te ofreció trabajo, una cuna que te ofreció educación, una cuna que te enseñó que sí puedes ser igual y que eres igual que cualquier otro ser humano.

Y es ahí donde me he destacado tanto. Porque, sí es cierto, alguien más allá en Estados Unidos peleó por mis derechos civiles, peleó porque yo pudiera ir a una escuela pública, peleó para que yo tuviera una beca para que pudiera pagar la escuela, y entonces simplemente me corresponde también corresponderle a esa nación. Y en este caso, no nada más ser un buen ciudadano, sino que debo ser una buena persona, productiva, que impulse a otros a salir adelante.

Existen miles de personas que salimos de Oaxaca por nuestra pobreza, por la corrupción política, por la corrupción económica. Y nos fuimos tan cicatrizados socialmente y allá nos curamos nuestras heridas. Allá alguien más nos ofreció un remedio para curar nuestras heridas. Y nos enseñaron muchas cosas buenas, pero también existen malas. De las buenas llegamos a saber que existe una manera mejor de vivir. De que sí existe la igualdad y que se debe luchar por ella.

Los jóvenes migrantes que se han integrado a las universidades y que salimos con nuestros títulos, hoy podemos venir a Oaxaca, hoy podemos venir a México y crear soluciones, crear ese cambio que tanto deseamos los mexicanos de aquí y de allá.

Yo veo dos tipos de migrantes que regresan a Oaxaca. Uno, el que siempre se ha aprovechado, el oportunista ventajoso, que siempre va a aprovechar las oportunidades que existen. Porque nosotros venimos de un modo de vida de lo que es considerado el “primer mundo” y regresas dos mundos hacia atrás… lo que es considerado “el tercer mundo”. Entonces aprecias el tercer mundo lleno de oportunidades y qué tantas tranzas le puedes hacer a tu propia gente. El jineteo y abuso del dinero.

El otro tipo de migrante es el que regresa y empieza a dar de gritos de que cómo es posible que todavía vivamos en estas situaciones. Cómo es posible que si los emigrantes están contribuyendo con millones de dólares a la economía de México y Oaxaca, no se haya avanzado en cosas mínimas y por el contrario, que cada vez estemos peor.

Mis profesores en California me enseñaron que de nada sirve lamentarse por las cosas, que debemos echarle manos a la obra, me enseñaron que debemos crear soluciones. Correo electrónico: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

felix cruz

FELIX CRUZ

Soy originario de Ayoquezco de Aldama, Oaxaca. Tengo 16 años como migrante. Nueve años de residir como migrante en el Condado de San Diego y trabajé siete años en el Norte de California pizcando fresas, y en el 95 me vine aquí, pero no es lo mismo trabajar en el Norte donde hay más paisanos de Ayoquezco. Aquí se siente uno muy solo.

Aquí me encontré con COCIO y me gustó lo que hacían y ahí fui aprendiendo a trabajar con la comunidad y con las necesidades de la gente. Ahora nos estamos reuniendo aquí en Carslbad para elaborar un proyecto de  procesado de productos oaxaqueños en nuestro pueblo, nopales, mole y chocolate. Esto es muy importante para nosotros, pues al crear empleos en nuestra tierra tratamos de evitar que emigre nuestra gente.

Mi liga a Oaxaca es total. Son ligas sentimentales, familiares, de todo tipo. Mi cuerpo está aquí pero mi corazón siempre está allá y siempre vivimos con el propósito de regresar algún día.

Yo le diría a las personas que piensan venirse al norte, que primero intenten hacer su vida allá lo mejor que puedan, yo se que es muy difícil. No puedo decir, “no vengan”. Pero aquí se sufre mucho, especialmente cuando no se está preparado y tiene uno muchas fantasías en la cabeza. Pero aquí estamos para servir a los paisanos, como amigos y como organización.

Correo electrónico: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla                                                                      

adan ortiz

ADÁN ORTÍZ

Nací en Ayoquezco de Aldama, Oaxaca. Tengo aproximadamente 14 años viviendo en el área de San Diego en California. Para mi ser migrante antes que todo es una necesidad para mejorar nuestra manera de vivir y de alguna manera lo hemos logrado estando viviendo aquí.

Oaxaca representa nuestra familia, aunque estemos lejos. Es el lugar donde nacimos y es una raíz que es muy difícil de cortar. Nuestra cultura es bastante rica y contamos con bastante apoyo de nuestra comunidad para continuar preservándola y exponiéndola ante el mundo.

Mucha gente me ha preguntado infinidad de veces si es fácil ser migrante y mi respuesta siempre es la misma. Para mi, el ser migrante es un arma de dos filos. Como puede ser que resulte algo bueno, puede ser que resulte algo malo, especialmente si no se cuentan con elementos culturales para poder adaptarse a este medio. Es angustiante ver que un niño que lo conocimos arriando vacas o chivos, lo concebimos con unas ideas muy bien arraigadas; por ser muy jóvenes aquí llegan a terminar en un estado muy deplorable. Ellos tal vez no tienen suficiente conocimiento con la vida y a veces se deslumbran con cosas que encuentran en este país. Pero también está el otro lado muy positivo, aquel que llega de cero y sufre mucho y empieza lavando platos o barriendo jardines, pero que llega a lograr grandes cosas.

leonardo

LEONARDO

 

PORRAS REYES

Soy de Santa María Ayoquezco de Aldama y tengo seis años de vivir en California. Uno se tiene que venir de migrante porque estando en el pueblo no se gana lo suficiente para poder mantener una familia. La verdad, si se puede trabajar y tener algunas cosillas, pero la verdad allá se gana muy poco.

Pero también meterse en Estados Unidos de ilegal cuesta mucho, pero sabe uno que trabajando mucho uno se puede beneficiar. Para mi Oaxaca es un bonito lugar que tiene muchas tradiciones y que aquí las hemos venido manteniendo. Pienso que los que vienen atrás de nosotros también las deben mantener. 

floriberto

FLORIBERTO

 

CRUZ MARTÍNEZ

Soy de Santa María Ayoquezco, Oaxaca y yo me vine a California desde hace 20 años. Todos venimos de Oaxaca en busca de un futuro mejor, y yo he encontrado lo que había venido a buscar. Esa es la razón por la cual ahorita estamos apoyando al grupo de Ayoquezco, para lo que estamos planeando un proyecto productivo que esperamos se haga realidad. Más que nada hará que en Oaxaca haya empleo y la gente no tenga la necesidad de cruzar para este lado. Es que usted ha visto cuanto racismo para cruzar la frontera, incluso muertes. Por eso estamos tratando de ayudar para que la gente tenga una manera de ganarse la vida allá. Nosotros tenemos el gozo de tener la residencia y no tenemos que batallar para cruzar la frontera.

Mi corazón está en Oaxaca y mi sueño es regresar a mi tierra a través de hacer más grande la producción de los nopales e incrementar la exportación. Queremos hacer proyectos de productos que se puedan producir en Oaxaca y que los podamos exportar.

carmelino cruz

CARMELINO

 

CRUZ MARTÍNEZ

Nací en Santa María Ayoquezco, Oaxaca y emigré hace muchos años cuando me trajeron mis padres. Ahora tengo 22 años y ya llevo como 13 años en este país y desafortunadamente no he tenido la oportunidad de ir a Oaxaca como quisiera yo. La emigración a este país me abrió muchas puertas. Actualmente soy un estudiante universitario y estoy estudiando sobre el Desarrollo Humano, voy en el tercer año en la Universidad Estatal de San Marcos y el próximo año me graduo. Pienso seguir con mi educación porque es algo muy importante para mí y para mi familia. Como oaxaqueño quiero representar mi origen y saber de dónde soy. Estoy iniciando un proyecto con unos maestros de exposiciones de la cultura mixteca, porque es parte de mi estado.

Para mi ser migrante tiene su lado bueno y su lado malo. El lado bueno es que tengo dos culturas. La cultura que es la mía, la oaxaqueña, la mexicana. Y tengo la nueva cultura de donde estoy viviendo ahora y tengo muchas oportunidades, pues soy bilingüe, tengo conocimientos tanto mexicanos como americanos.

El lado malo de ser migrante es que se puede ir perdiendo la cultura de México, como lo dije, al llegar a este país se puede uno asimilar ciegamente  a la cultura de Estados Unidos. Como lo mencioné, yo no conozco mucho de Oaxaca y eso me impulsa a conocer y a investigar más sobre mi cultura de Oaxaca.

Mi corazón siempre será oaxaqueño. Mis padres son de allá, yo nací allá y toda mi familia vive allá. Mi corazón es muy oaxaqueño aunque yo este aquí. Pienso regresar, si no a vivir, a conocer más. Mi relación con Oaxaca y su cultura es muy sentimental. Con la Guelaguetza y con la Guelaguetza que se organiza aquí en California. Las canciones, como la Canción Mixteca que la acabo de ver y escuchar en un video y casi me hizo llorar, porque es algo muy bonito que llevamos dentro y que es grandioso.

La decisión de venirse de migrantes es de cada persona. Pero lo que yo les diría a los que se piensan venir que piensen ¿cuál es su meta? Que tengan bien definido que es lo que buscan. Si es ganar dólares… ¿luego se piensan regresar?, que sepan qué es lo que quieren al venir acá. Y tal vez lo más importante que yo les aconsejaría es que pensaran, no en lo que piensan ganar, sino en lo que van a perder. Eso es muy importante para saber si están dispuestos a pagar el precio y aguantar el sacrificio. Que le busquen más oportunidades por allá, es decisión de ellos, pero yo les diría que la pensaran dos veces, porque hay muchas cosas dolorosas que enfrenta uno como migrante y duelen mucho. Que piensen en que no van a estar con sus seres queridos y que no se enfoquen sólo en los dólares… porque puede ser más lo que pueden perder.

erasto diaz

ERASTO DIAZ

Nací en San Pedro del Rincón, Zimatlán, en Valles Centrales y tengo de vivir en Estados Unidos 18 años. Ser migrante es cuestión de la pobreza que sufrimos y por ello venimos a este país para tratar de mejorar a la familia que se queda en el pueblo. Mucha gente piensa que la vida aquí es color de rosa pero no piensa en todo el sufrimiento que implica estar acá, desde el cruce que tiene que pagar mucho dinero y siempre se la está jugando…hasta la vida. Y cada día se pone más peligroso y más caro. Nosotros tratamos que nuestras familias cercanas ya no emigren porque la situación es muy difícil en el paso.

La necesidad es la que nos hace estar de migrantes a nadie le gusta ser extranjero y estar fuera de su tierra y de su casa. La condición del migrante es estar sin su familia, sin sus jefes y todos los parientes y amigos. Eso a la larga hace mucho daño y la situación de la frontera y el dinero no nos permite visitar por lo menos cada año a nuestra gente.  El deseo de casi todos aquí es llegar a tener “algo allá” y poder regresar a Oaxaca.

Mucha gente cuenta mentiras de la situación aquí. Si es verdad, aquí hay trabajo, pero se gana poco para vivir aquí y todo es muy caro. Los dólares así como te llegan se van. Ahora, los jóvenes que están viniendo y no saben en verdad a que vienen…sólo vienen al fracaso. Es muy triste verlos fracasados aquí, sin nada ni nadie. Dan mucha pena.

cupertino lopez

CUPERTINO LÓPEZ

Soy de la comunidad del Rincón, Zimatlán, Oaxaca. Tengo de radicar aquí aproximadamente 18 años y medio. Para mi ser migrante es una cuestión de sacrificio, porque se quedó atrás lo que uno más quiere, que es el lugar donde uno nació. Es un cambio radical en nuestra familia, pues yo ya la tengo acá. Me ha ido bastante bien desde que llegué, han ido cambiando las cosas. Especialmente con mis hijos, que han aprendido otro idioma y otra cultura. El cambio ha sido muy grande porque yo radicaba en la Ciudad de México y para ir al trabajo hacía dos y tres horas de camino y aquí es un poco más fácil respecto al trabajo. Lo difícil de aquí es no dominar el idioma, porque el trabajo a donde quiera que vaya uno lo va a aprender, lo más difícil para mi ha sido el idioma.

Aquí el migrante sufre principalmente por la discriminación. Incluso existe la discriminación de nuestra propia gente. Yo me siento ligado a Oaxaca porque fue el estado donde yo nací. Todo lo que yo viví de niño, son recuerdos que nunca se me van a olvidar y lo que más anhelo aquí es regresar. Espero regresar primero Dios.  

organizacion

ORGANIZACIÓN 

MIGRANTES POR AYOQUEZCO

Esta organización tiene dos años y somos migrantes de Ayoquezco que estamos tratando de organizarnos y trabajar a favor de nuestro pueblo. Estamos esperando a la gente que viene desde Los Ángeles para iniciar. En esta reunión se definirán muchas cosas sobre un proyecto para procesar el nopal y tratar de venderlo en verde. Y se va a definir hoy si primero surtimos el mercado local o primero la traemos para acá. Esta organización surgió debido a que a cualquier fiesta de las paisanos a donde voy yo, siempre escucho la misma platica, “sí hiciéramos esto, sí hiciéramos lo otro”, y nadie hace nada, porque tenemos muchísimo trabajo. Pero ya tenemos dos años trabajando coordinadamente con la gente del pueblo. Allá está en el comité la señora Francisca Cruz del grupo MENA, que es “Mujeres Embasadoras de Nopal de Ayoquezco”. Aquí todos trabajamos por nuestro pueblo y por nuestra gente.

 

jose porras

JOSÉ PORRAS

Soy de Ayoquezco de Aldama y tengo apenas un año y medio de estar aquí. Me tuve que venir porque en mi pueblo no hay empleo, está muy difícil la situación. No rinde el dinero ahí y tiene uno necesidad de salir de allá para buscar dinero para enviar a la familia de allá. Para que estén bien ellos. Pues allá no se puede hacer nada.

Cruzar está difícil, yo tuve que ir al cerro y tuve que pagar mil quinientos dólares. Es difícil para cruzar, se le arriesga, pasas hambres, malos tratos y siempre te la estás jugando. Mi problema aquí es que no tengo licencia para manejar y tienes que usar el carro para trabajar. A mi ya me agarró la policía y me puso una multa de casi mil dólares, pero que puedes hacer, aquí no es como en Oaxaca que tiene camiones, aquí te mueves en carro o te quedas parado sin trabajar. Así que siempre le andas arriesgando, está difícil. El trabajo también está difícil, si tienes trabajo pero te soban bonito. El problema es que aquí todo el tiempo estás encerrado del trabajo a la casa, llegas a cocinar y siempre viendo tele. Los que no tienen familia tienen que llegar a cocinar y luego preparar los alimentos para al otro día llevártelos al trabajo.

Aquí tienes que pagar por todo, no puedes vivir como en Oaxaca. Así como ganas el dinero, así también se va…aquí pagas por todo y el dinero no rinde. Lo único en que rinde el dinero es cuando lo mandas a Oaxaca. Pero aquí está difícil porque no tiene uno la familia. Se siente uno solo.

 

silvino moral

SILVINO MORAN

Soy originario de San Miguel Papalutla y emigré a los Estados Unidos hace 33 años. Para mi ser migrante es un esfuerzo muy importante porque soy de padres campesinos y yo quería otra vida mejor que la de mis padres. Gracias a Dios me ha ido bien y vivo mejor que mis padres y espero que mis hijos vivan mejor que yo. Tengo cuatro hijos nacidos aquí y tres todavía están estudiando. Estoy muy orgulloso de ellos porque saben los dos idiomas. Me establecí en Watsonville, en el Condado de Santa Cruz y tengo un hijo que está estudiando medicina, los otros están estudiando y trabajando, quieren una carrera corta. Oaxaca para mi es la tierra que me vio nacer, cada año que voy a Oaxaca soy de lo más feliz. En Estados Unidos la vida es bastante dura, necesita uno echarle muchas ganas para poder sobresalir, más cuando uno viene sin estudio. En la actualidad se ha puesto todavía más difícil la cruzada y encontrar trabajo a partir de la tragedia del 11 de Septiembre.

 

yeseña herrera

YESEÑA HERRERA

Nací en Fresno, California y mis padres son de Oaxaca, México. Me gusta vivir en Fresno, pero quisiera vivir en Oaxaca porque tengo una abuelita y una tía allá. Me gusta vivir en las dos partes, en cada una tengo algo mío. Estoy estudiando preparatoria y estoy en el mariachi y en la banda de música de la escuela. Yo me siento totalmente México-norteamericana. Lo mejor de la cultura de Oaxaca son sus tradiciones y el mixteco. Lo mejor de la cultura norteamericana son las oportunidades. Me gustaría estudiar medicina y cuando fuera doctora, me gustaría ir a Oaxaca a ayudar a la gente que esté enferma.

 

bernarda bautista

BERNARDA BAUTISTA

Yo soy de Santo Domingo Tomaltepec, que está muy cerca del Árbol del Tule y llevo cuatro años como migrante. Me la he pasado trabajando y trabajando. Aquí si uno no trabaja no puede salir adelante. No ha sido fácil, especialmente al principio. Yo me vine con mi niño, mi esposo ya estaba aquí. Yo pienso que mi hijo de 6 años se ha adaptado a vivir aquí, pues en el pueblo no nos alcanza el dinero y aquí si él quiere un juguete o una ropa, se la podemos comprar. Yo lo que he perdido acá es la libertad. Aquí anda uno con las horas contadas, que si el trabajo, la comida, el transporte y allá no tenemos presiones como aquí. Yo le diría a la gente que quiere venir que”hasta no ver no creer”, pues la gente dice, “fulanito ya tiene esto o lo otro”, pero lo que la gente no sabe es que se logra con muchos sacrificios y mucho, pero mucho trabajo. Extraño mi libertad, mis parientes, todas mis fiestas, cosas muy valiosas que uno tiene que dejar.

 

felipe ramirez

FELIPE RAMÍREZ

Soy de la Mixteca Alta, del distrito de Juxtlahuaca y llevo 24 años viviendo en Estados Unidos. Para mi es muy triste y difícil ser migrante porque nos tenemos que mover de un lugar a otro siguiendo el trabajo. Nuestra familia sufre mucho porque a los niños los tenemos que cambiar seguido de escuela y tener que ir con la familia de un lugar a otro…es muy difícil. Nosotros llevamos a Oaxaca en nuestro corazón. Como mixtecos que somos llevamos nuestras costumbres a la letra y así vamos a seguir. Lo difícil es que traemos nuestras costumbres de nuestra tierra natal a este país y mantenemos nuestra lengua, nuestra ropa y nuestra música. Soy orgullosamente miembro del Frente Indígena Oaxaqueño Binacional. Nuestra organización da apoyo y asesoría a los migrantes para que se defiendan de los contratistas que los explotan. El “sueño americano” es muy difícil de alcanzar. Mucha gente dice que es fácil pero los que vivimos aquí sabemos que es mentira, es muy difícil de alcanzar. Muchas personas se mueren por cumplir su “sueño americano”. Trabajar es lo difícil, muchos patrones y contratistas nos maltratan porque somos migrantes, no tenemos papeles y es muy fácil abusar de nosotros y muchas de las veces no nos pagan bien. Aquí se mejora un poquito el nivel de vida. Sabemos que en México el trabajo es muy escaso y mal pagado. Aquí mejoramos un poquito, porque si se gana, pero la gente no dice lo que tiene que pagar. Aquí cada mes llegan los recibos y tiene uno que pagar. Lo que perdemos por estar de migrantes es que no estamos al lado de nuestros familiares.

Yo formé un grupo de niños para rescatar nuestras costumbres indígenas, nuestra forma de vestir y la forma de organizarnos con los compañeros oaxaqueños. Para no perder “el costumbre”, para que esos niños tengan sus conocimientos, sus raíces y sus costumbres de Oaxaca. Para que estos chiquitines crezcan y sean ciudadanos grandes y cuando vayan a Oaxaca se sientan como oaxaqueños y no como extranjeros. 

 

celia valdez

CELIA VALDEZ

Soy de San Ildefonso Salinas, en Huajuapan de León, Oaxaca y tengo 15 años de vivir en Estados Unidos. Para mi ser migrante es una lucha con los dos idiomas y muy bueno para nuestros hijos, pues aquí hay mucha ayuda para estudiar que no tuvimos y ahora queremos dársela a nuestros hijos. Aquí sufre uno porque viene de un país ajeno y por falta de idioma batallamos, por falta de papeles… ese es el principal problema. Al estar aquí perdemos nuestra cultura, porque aquí es otra forma de vida. Lo que ganamos es el idioma y la ayuda para la escuela de nuestros hijos. Para regresar a Oaxaca lo necesitaría pensar dos veces.

 

 

martin cruz

MARTÍN CRUZ

Yo vengo de un pueblo que se llama San Jerónimo Yuchicha, Huajuapan, Oaxaca. Tengo aproximadamente unos 17 años viviendo aquí en Estados Unidos. Para mi ha significado mucho ser migrante porque ha cambiado totalmente mi estilo de vida. Este es otro país y si queremos adaptarnos tenemos que aprender su idioma y su cultura… claro que sin olvidar las nuestras y eso es lo importante, mantener la cultura viva en nuestros hijos. Sería muy triste que nuestros hijos nacidos de este lado no supieran cual es su cultura. Aquí uno vive mejor pero con más restricciones, en México uno es más libre. Como migrantes perdemos la forma de vivir de México, creo que en México vivimos un poco más felices. Aquí se vive un poco mejor desde el lado económico.

 

 

jose garcia

JOSÉ GARCÍA

Soy de Guadalupe de Ramírez, Silacayoapan, Oaxaca y tengo 14 años de vivir en Estados Unidos. Ha sido un gran esfuerzo y me gustaría ya poder arreglar mis papeles, pues ya tengo dos hijos nacidos aquí, el más pequeño de un año y el otro de 4 años. Ha sido muy duro ser migrante porque uno no tiene papeles y no puede uno ir a ver a su familia. Aquí lo que sucede es que vive uno un poco más cómodo y hay ayudas para que los niños estudien. El problema es que siempre nos discriminan por falta de papeles. Yo siempre traigo en el corazón a Oaxaca.

 

 

julio lopez

JULIO LÓPEZ

Nací en Oceanside, California y crecí en San Pedro del Rincón, Oaxaca y actualmente llevo viviendo 8 años en San Marcos, California. Yo me siento muy orgulloso de haber tenido la oportunidad de haber crecido en San Pedro y haber podido obtener toda la riqueza de la cultura de Oaxaca y como si hubiera nacido ahí… eso fue genial. Eso ahora me ayuda, pues sabiendo en dónde crecí se donde estoy y eso me ayuda para echarle más ganas para saber a dónde quiero ir en la vida. Me gusta mucho de Oaxaca su gente, los lugares, su artesanía, toda su historia lo que es Oaxaca. Lo que me gusta de aquí es que le dan oportunidad a la gente, dicen que esta es la tierra de la oportunidad. Lo que no me gusta de Oaxaca es que los jóvenes tratan de ser alguien que no son, tratan de imitar los grupos de violencia de acá. Me dio mucha tristeza ir el año pasado y ver muchas pandillas y hay muchos asaltos… como que eso ya no me gustó mucho. Lo que no me gusta de aquí es como oprimen a la gente que es de otro color de una manera muy escondida. Desde la educación, siempre están más abajo los mexicanos o los afroamericanos. Yo me dedico a hacer videos y siempre llevo a Oaxaca en mi corazón. Desde la música y las imágenes, todo en el fondo es Oaxaca. Yo quisiera tener una casa en Oaxaca y más adelante la voy a tener.

 

 

teodoro lopez

TEODORO LÓPEZ

Soy originario de Yatsachi el Bajo en el Distrito de Villa Alta, Oaxaca. Tengo 25 años de estar en este país. Ha sido una lucha difícil, aquí las costumbres son diferentes. Es cierto que existen más oportunidades pero también tenemos más limitaciones, todo depende de qué es lo que uno busque. Aquí se gana bien con respecto a México, aunque el trabajo es más duro. Pero también se gasta más. Aquí hay muchas cosas que comprar y tiene uno poco dinero. En la renta y la comida se te va casi todo el dinero y la mujer tiene que trabajar, porque con el sueldo de uno sólo no se completa el gasto. Entonces si trabaja la señora y el señor…¿quién cría y educa a los hijos? Este es otro problema que si te traes grandecitos a los muchachos, les cuesta más trabajo adaptarse  y si te los traes chiquitos o nacen aquí… se hacen de otro modo y cada vez son menos tuyos y de nuestra forma de ser, agarran otras costumbres que no son las nuestras.

 

 

ricardo cruz

RICARDO CRUZ

Soy de un pueblo que se llama Ayoquezco de Aldama, Zimatlán. Soy oaxaqueño y llevo radicando en el Norte de San Diego desde 1993. Por la situación económica del estado de Oaxaca y de México nos vemos obligados a radicar aquí. En Estados Unidos se vive un poco más cómodo y diferente a la de México. Para mi ser migrante es algo triste por estar lejos de mi tierra natal, de mis tradiciones, de mis costumbres y al estar aquí significa poder económico y al mismo tiempo añoranza por la tierra que dejamos atrás. Oaxaca la llevo conmigo. Siempre estoy en los eventos que organizan los paisanos. Yo espero regresar a Oaxaca cuando tenga con que subsistir allá. Yo les digo a los que piensan venirse para acá, que la piensen bien, porque se sufre mucho al estar tan lejos de lo que uno quiere y tan solo. Muchos quedan más pobres de lo que salieron de su tierra.

 

 

eleuterio amador

ELEUTERIO AMADOR

Yo soy de Gueovela Distrito de Zimatlán y tengo 16 años de vivir en Estados Unidos. Yo me vine con la idea de hacer algo, pero aquí ya estamos como en mi México. Con eso de pagar y pagar, por ejemplo, la renta y cada vez está  más cara y uno va al día. Aquí yo le ando trabajando en lo que caiga. En jardinería, en fábricas, limpiando coches y ahorita ando trabajando en pintura. Estados Unidos no es como lo cuenta la raza allá en México.  Aquí hay que trabajarle muy duro, no es cierto que el dinero se gana fácil. Hay mucho cuento sólo el que lo vive sabe. Yo pienso que el que es perico… aquí o allá, que no crean las gallinitas que por venirse aquí, se van a convertir en gallos.

 

      Natalia Bautista

 

Me llamo Natalia Bautista y soy originaria de San Juan Mixtepec, Oaxaca. Yo llevo casi diez años de vivir en California, y la razón por la que yo me vine, de principio fue por problemas familiares y problemas económicos. En un momento sentí que no había otra alternativa y con todo el dolor de mi corazón, me tuve que venir.

 

Yo sigo en la batalla de tratar de ser mejor persona cada día. Tal vez el logro más importante en este país, ha sido tener unidos a mis hijos y convivir con ellos. La parte dolorosa del vivir en este país es que encuentra uno muchas dificultades. Económicos igual que nuestro país y sociales dentro de nuestra comunidad. Mucho abuso, mucho racismo, mucha falta de información. Esta sería la parte negativa del vivir aquí.

 

Yo creo que cada día que pasa, no siempre estoy pensando en regresar a Oaxaca. Mi meta no es estar aquí toda la vida. Yo pienso que estamos por muchas circunstancias de la vida en este país, pero hay que regresar al pueblo, al lugar de donde uno vino. Porque también podemos hacer muchas cosas allá. La educación aquí para mis hijos, siempre ha sido una gran batalla. Porque en la casa tratamos de aprender una forma del vivir diferente a lo que nos enseña el sistema en donde vivimos, y con el sistema por dentro de las instituciones educativas, también hay una forma diferente. Existen muchas dificultades y mis hijos me lo practican. Platicó mucho estos problemas con mis hijos, porque modificar nuestra vida. En primer lugar, tienes que aprender el idioma de ellos, por lo cual dejas de apreciar tu propio idioma.

 

El racismo es igual aquí que en México. Siempre se nos ve como personas dispuestas a trabajar para alguien. Siempre se nos tratan como personas que no tienen capacidad. Quizás no te lo digan directamente en tu cara, pero con actitudes te lo demuestran. En el camino te lo hacen sentir.

 

A las personas que piensan venirse al Norte, por experiencia propia, yo les diría que la solución está en crear nuevas alternativas adentro de nuestras propias comunidades.

 

Yo pienso que sí algún día el creador me presta la oportunidad de regresar, seguramente me involucraré en la problemática de mi comunidad. No dejar, no olvidar la participación activa de hombres y mujeres, como se hacía en otros tiempos. Yo pienso que si se puede recuperar. 

 

 

 

 Héctor Hernández

 

Mi nombre es Héctor Hernández López, soy originario de Barrio Lado, San Juan Mixtepec. Ya voy para 21 años radicando en EE.UU. en California y Oregon “correteando” la agricultura desde niño con mis padres. Finalmente nos establecimos en California por andar correteando la uva. Nací en él estado de México, en Ecatepec y creado cuatro años en la Baja California, por la corriente de la migración de las comunidades mixtecas, quienes emigraron a principios de los años ochentas, de Sinaloa a Baja California. En el 88 nos mudamos a California EE.UU.

 

Estudié en California E.E.U.U. todo lo que es la primaria y la secundaria y dos años de negocios y administración. Lamentablemente no trabajo en eso, llevo trabajando ocho años en el terreno de los derechos de los trabajadores. Me enfoco en hacer demandas de patrones abusivos, que no les pagan o despiden injustamente a los trabajadores.

 

Primero trabajé en una organización estatal, que trataba de educar y concientizar a las comunidades oaxaqueñas indígenas sobre sus derechos en el campo, y también las cosas básicas que deben de saber. Por ejemplo, rentas, depósitos y cuestiones de salud. Por esto se fue formando la organización en base a la educación de nuestra gente, para llegar más adentro de nuestras comunidades, pero sin restricciones en donde nosotros podríamos elegir el tema basado en la necesidad de la comunidad, y no basado en los objetivos institucionales de las organizaciones en las que trabajábamos.

 

Nuestra organización se llama Centro de Unidad Popular Benito Juárez incorporado, más conocida como “Unidad Popular Benito Juárez”. Es una organización fundada por gente de San Juan Mixtepec, pero con el tiempo se fue abriendo a otras comunidades indígenas, para realizar actividades comunitarias. Nuestra organización pretende trabajar en el campo de las necesidades de la comunidad, pero también apoyarlos en sus eventos. Existen algunas organizaciones que “dicen apoyar” a las comunidades indígenas, pero en realidad sus fines son otros. Unidad Popular pretende dar respuesta verdadera a las necesidades de nuestra gente.

 

Los problemas que sufre nuestra gente son de discriminación, de abusos: abusos por su ignorancia del sistema, abusos porque no les pagan su trabajo o los tiempos extras, abusos porque los hacen trabajar gratis porque saben que nadie los representa, abusos porque no les dan baños o agua o descansos en el trabajo. Otro problema muy grande que sufre el migrante indígenas es la discriminación de los propios mexicanos. Por ejemplo, las comunidades de Michoacán, Jalisco, Nayarit, en general, la comunidad norteña de mexicanos. Ellos usualmente discriminan a la comunidad oaxaqueña, les dicen chaparros, indios, pata rajada, oaxaquita… entre muchas otras cosas. Lo más usual son las discriminaciones de este tipo y el abuso en cuestiones de trabajo que vemos diariamente. A pesar de las organizaciones gubernamentales y civiles, los abusos no paran y nuestra gente lo sufre y sufre las represalias si los denuncia o lucha por que se les haga justicia. La organización trabaja en educar a nuestra gente sobre sus derechos. Buscamos que se cumplan con los derechos, como que en las clínicas y centros de salud tengan intérpretes, para que las comunidades indígenas entiendan sobre su tratamiento médico. Aquí hay gente que no habla inglés o español, ese es un problema de los indígenas que son doblemente maltratados y abusados.

 

El futuro para los oaxqueños en California es muy incierto, no sabemos con claridad lo que va a pasar. Se está perdiendo la lengua al venir aquí. Se están adoptando nuevas costumbres y tradiciones. Ante las comunidades indígenas en sus pueblos tenían sus propias costumbres y ahora aquí por cuestiones del sistema de aquí, no puedes continuar manteniendo las tradiciones. Por ejemplo las ceremonias y fiestas tradicionales que para algunos las pueden ver mal. Por ejemplo, una muchacha joven casándose con un joven de 18 años, esto en el pueblo es normal, aquí es ilegal. Muchos paisanos han sido arrestados y deportados por mantener una tradición.

 

Ahora migrar a EE.UU. no es una solución. La visión que se tenían antes ya no existe, todo ha cambiado. Se vive una situación económica recesiva y no hay trabajo. Además, ha habido mucho más migración centroamericana y sudamericana. El número de desempleados en el campo en California es el más alto en los últimos diez años. Las situaciones difíciles y en estos momentos la solución no es la migración. Salir de Oaxaca, con todo lo que cuesta, para encontrarte que no hay trabajo o que estás en una peor situación, la verdad no es solución. Tenemos paisanos en estos momentos que tienen dos o tres meses sin trabajar. Hay gente que no tiene para pagar su renta el cuesta trabajo comer, y los centros del gobierno, ya no están dando la ayuda que antes daban. Aquí no es como en México, que puedes traerte tu leña y buscarte tu comida conseguido. Aquí no puedes ir al monte cortar leña, aquí tienes que pagar la luz. A quien muchos restricciones para vivir. Aquí la gente depende de su trabajo, sino trabaja no comes, sino tienes coches no te mueves. Aquí los trabajos están a una ahora y media de distancia. Sin un carro y sin un trabajo no puedes vivir. No sabemos que va hacer la comunidad oaxaqueña de aquí a diez años, tal vez tenga que buscar nuevos caminos. Correo electrónico de la organización es:  Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Página: www.upbj.org      Tel: (661) 7789159

 

    Adán López Abrego

 

 

Mi nombre es Adán López Abrego, vengo de Tepocolula, Oaxaca. Yo llegue a California en 1993. La razón por la que me vine aquí, es que desgraciamente mi papá abandonó a mi mamá con ocho hijos. Yo soy el tercero de ellos y estudié hasta tercero de secundaria, porque desgraciadamente me tuve que ir al D.F. a trabajar, ahí trabajé un año y me vine para acá. Empecé en Santana, ya tengo 15 años en California y gracias a Dios me ha ido bien no me puedo quejar, estoy bien de salud y mi mamá está en el pueblo, mi familia está bien de salud. Tengo mi esposa, a una niña de cinco años y otra de siete meses, gracias a Dios hasta ahorita me ha ido bien de salud, aunque económicamente me ha ido mal.

 

El mensaje que le doy a la gente de Oaxaca es que se prepare para venir a este país, que no le haga como le hice yo. No estudié y he batallado mucho para salir adelante. Ahorita la economía de aquí está sufriendo. Yo soy una víctima de los problemas de la economía que está sufriendo este país. Perdí casa, perdí todo, pero tengo que seguir adelante por mis hijas. Espero que este testimonio le sirva a toda la juventud, que si piensan venir para acá, que se preparen. Que no vengan a sufrir a EE.UU. como yo. Estoy aquí por mis niñas, ella son el motivo de salir adelante. Gracias.

 

 

      Erasto Cruz García

 

 

 

Yo me llamo Erasto Cruz García, soy de San Pablo Tijaltepec, Oaxaca, pueblo indígena mixtecos. Hace diez años que viene por primera vez a California. En el pueblo que contaban en California se ganaba mucho dinero. Yo, no es que quiera ganar mucho dinero, sólo quiero mantener a mi familia. Viene a apoyar a mi hijo y a mi familia, a mis padres para que tengan algo que comer. La mera verdad es que en Oaxaca la cosecha ya no da para comer. Sembramos, nosotros somos campesinos, pero la tierra ya nos quiere dar de comer. Esta es la razón por lo cual me vine para acá.

 

Aquí he trabajado todo el tiempo en el campo, desde que viene la primera vez hasta ahorita. No es la primera vez que he entrado, vengo dos o tres años y me regreso. La verdad es que no hemos tenido la forma de mantener a la familia, por eso tiene uno que venir a EE.UU.

 

Cuando yo llegue por primera vez EE.UU. había mucho trabajo. Ahora yo siento, que por más gente que entra, ya no hay trabajo. Pero yo hago el esfuerzo para ayudar a mi familia y a mi hijo, para que estudie. Por eso estoy acá, pero yo pienso regresar. Aquí, mientras no haya trabajo, no hay dinero para pagar la renta, los “biles”, para ahorrar. Casi no se puede ahorrar, yo quería ahorrar para hacerme una buena casa, pero no hay la forma. A lo mejor pronto me regreso para Oaxaca.

 

Cuando yo regrese a Oaxaca le voy a decir a la gente que no se venga a los Estados Unidos. Más ahora, están en tiempo de crisis, pues no hay dinero y no hay trabajo. Aquí nos ven mal en Estados Unidos. Cuando uno va manejando un carro y ven que uno es moreno, nos quitan el carro porque no tenemos licencia, no tenemos nada acá en los Estados Unidos. Nos quitan el carro y no podemos ir a trabajar. Por eso cuando yo regrese de voy a decir a nuestra gente que ya no vengan al Norte, que busquen una posibilidad en Oaxaca. Porque en Oaxaca también hay trabajo, porque yo pienso, ahorita yo estoy analizando que si podemos vivir como nuestros papás, nuestros abuelos vivieron bien en el pueblo y ahora nosotros no podemos vivir. Ni como la gente de antes, ni como la gente de voy que todo lo compra. Estoy pensando en regresarme a Oaxaca y encontrar la manera del vivir y trabajar, como vivía antes la gente. Así mero, como vivía en antes.

 

 

     Rosa López

 

 

Me llamó Rosa López, no así en San Juan Mixtepec, Oaxaca. Llegué aquí a la edad de diez años hace 17 años. Llegué con mis papás. Mi papá llegó en los años sesentas, en el 80 cuando se lastimó, mi mamá nos trajo a nosotros, a mí y a dos de mis hermanos para estar con la familia.

 

Fue difícil al principio pero ahorita estamos muy orgullosos. Llegamos al edad les años sólo hablando mixtecos, entramos a una escuela pública en la que no conocía el lenguaje, la cultura, ni nada. Fue muy difícil y estresante, pero con muchas personas tan buenas que nos recibieron y apoyaron. Los maestros nos apoyaron enseñándonos español, inglés y con la unión de la familia somos primera generación aquí, que queremos estudiar y progresar, para regresarnos a la comunidad.

 

Yo estudié estudios latinoamericanos, terminé en la universidad de Santa Cruz y me gradué en 2005. Mis planes son estudiar leyes. Yo tengo papeles, porque mis papás los pudieron arreglar por la ley del 86, y ahorita ya somos ciudadanos. Por eso pude estudiar.

 

La migración es un fenómeno muy grande, que impacta a todos, tanto a México, especialmente nuestro estado de Oaxaca, como aquí en California. Las generaciones que van llegando son diferentes a las de los tiempos de mis papás. Lamentablemente las nuevas generaciones no pueden estudiar más allá de preparatoria por falta de ayuda económica. Porque llegan sin papeles no pueden estudiar y por lo mismo, no pueden tener un buen trabajo.

 

Los jóvenes sufren más aquí. Tengo amigos cercanos que tiene la capacidad y el interés de ir al escuela y progresar. Que quieren salirse de la pobreza, lamentablemente aquí las comunidades indígenas tienen mucho más pobreza o igual que en México. La gente llegué aquí con el deseo de progresar y por no tener papeles no pueden hacerlo. Esto es bastante triste. Conozco muchos casos que los niños llegaron a trabajar al “fil”, estudiaron hasta preparatoria, pero no pueden continuar en la universidad. Y aunque vayan a la universidad sin papeles, existen algunos casos, cuando terminan no pueden trabajar porque no tienen papeles. Esta es una situación bastante lamentable y voy grave. El sistema de migración en Estados Unidos no funciona y lamentablemente los jóvenes entienden el interés de progresar no pueden hacerlo por el simple hecho de no tener papeles. Esto es la triste realidad.

 

Gracias a Dios por ir a la universidad tuve la oportunidad de aprender más. Cuando era niña no conocía nada, sólo de mi pequeña comunidad, ni de otros países y mucho menos en México. Sabía que era de México pero no conocía mis raíces. México es un país del cual se tiene uno que sentir orgulloso, pero lamentablemente por los políticos y sus equivocadas políticas, muchas personas se ven obligadas a tener que emigrar para buscar una oportunidad en su tierra, por los políticos, se les negó.

 

Lamentablemente México no puede ofrecerle a su pueblo mejores oportunidades, a pesar de tener muchos recursos y  gente muy valiosa y trabajadora, por cuestiones políticas y por incapacidad las oportunidades no les llegan a todos las comunidades. Es muy lamentable porque la gente en vez de quedarse tiene que salirse y dejaban ganadas sus tierras, sus familias, su cultura. Yo tengo a mi abuela en México y ella no puede venir, nosotros no podemos ir tan seguido. La familia completa no está unida. Mientras la gente no luche por transformar México, mucha gente tendrá que seguir saliendo de sus comunidades.

 

 

  

     Esmeralda García Bautista

 

Mi nombre es Esmeralda García Bautista, nací en Ensenada Baja California, de padres oaxaqueños de San Juan Mixtepec, y tengo en California aproximadamente ocho años de vivir. Me vine porque mi mamá tuvo necesidad de venir, y yo llegué con ella. 

 

Mi experiencia en California ha sido muy productiva, porque aprendí a trabajar con mis abuelitos. Aprendí a acostumbrarme a no vivir en un solo lugar, porque ellos siguen el trabajo del campo. Entonces desde que llegué aquí, empecé en un lugar y terminé en otro.

 

Al principio no lo entendía, le molestaba mucho tener que cambiar de escuela. Pero gracias a ese esfuerzo, he aprendido a valorar mucho las cosas de la vida. Por lo mismo, he tenido la oportunidad de conocer mucha gente.  El problema más fuertes que veo que tienen los oaxaqueños en California es el racismo y el peor, es que es entre nosotros mismos. El desafío del idioma, no solamente el español que muchos no lo hablan bien o no lo hablan y además el inglés.  

 

Yo pienso que en Oaxaca y en California se sufre igual, la diferencia es el dinero. El dólar viene siendo la diferencia. Nuestra gente sigue viviendo en condiciones muy difíciles, ya sea en Oaxaca o aquí en California. Las condiciones son diferentes pero al mismo tiempo iguales: la pobreza, la injusticia, la ignorancia, el abuso. Acaso la diferencia es que aquí tienen que pagar renta, que viven 15 personas en una casita. 

 

Lo positivo del vivir en California, es que uno puede valorar lo que tiene en Oaxaca. También que puedes conocer gente que tienen mucho tiempo de vivir acá y gente puede pasar experiencias. Las cosas positivas, es que ahora puedes dar que cuenta de las cosas que te está siendo el sistema y a toda una comunidad.

 

Lo positivo es que por lo menos ahora, tenemos en nuestras casas de México, algo que comer, porque la gente que viene lo hace para mandar dinero. Para el futuro, yo me veo viviendo en Oaxaca. Sólo quiero terminar mis estudios aquí. Pero definitivamente, ni futuro es el Sur. 

 

 

 

 

GUÍAS TURÍSTICOS DE OAXACA
 
Netzahualcóyotl Jiménez          951 140 93 69
Héctor Gasga   951 570 14 25
Mario Rodríguez
 951 115 34 37

Julio Cesar Zarate 951 155 39 51