MAZATECOS

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El pueblo mazateco vive en las regiones de la Cañada y el valle de Papaloapan-Tuxtepec repartidos en 35 municipios, existiendo dos zonas llamadas la mazateca alta y la baja. La región mazateca se divide en cinco sub áreas dentro de tres regiones ecológicas, que comprenden la tierra caliente, la tierra templada y la tierra fría. Los mazatecos en su lengua se llaman a sí mismos " Ha shuta enima ", que se traduce como " los que trabajamos el monte, humildes, gente de costumbre ", pero también se dice que mazateco viene de la lengua Náhuatl y que quiere decir "gente del venado".

Su idioma está clasificado en el grupo Otomangue, tronco Savizaa, familia Mazateco-Popoloca. Se supone que los mazatecos son un pueblo milenario y en la mazateca baja se han encontrado restos de cerámica de procedencia Olmeca aproximadamente del año 500 a.C.

Los mazatecos son un pueblo con una alta sensibilidad desarrollada a través de miles de años. Su vinculación a la naturaleza, como todos los pueblos antiguos de México, es un prodigio de respeto e integración.

A diferencia de la cultura Occidental, donde el hombre está creado a imagen y semejanza de dios y tiene al mundo y a la naturaleza para dominarla, transformarla y explotarla; para el antiguo hombre anahuaca, fuera mazateco, purepecha o yaqui, tiene la misión de unir lo divino con lo terreno y guardar el equilibrio entre las diferentes fuerzas y entidades con las que comparte el mundo y la vida.

De esta manera el pueblo mazateco se caracteriza por la íntima relación que lleva no sólo con la naturaleza y en especial con las montañas, sino con las entidades que en ellas habitan.

En el pueblo mazateco se guardan celosamente, muchos de los conocimientos de la rica herencia de nuestros viejos abuelos en torno a las plantas y que se aplican a la medicina, en especial, el uso de los llamados hongos alucinógenos, que han sido a lo largo de miles de años en todos los pueblos del Anáhuac y del mundo entero, fuente de conocimiento de realidades negadas al campo de la razón y de la evidencia inmediata material.

En efecto, para los mazatecos la mayoría de las enfermedades son producidas por desequilibrios energéticos que sufre el espíritu humano, estas perturbaciones pueden ser originadas por sentimientos y pensamientos negativos o por entidades que habitan en la naturaleza, que afectan la energía espiritual y que desbordadas finalmente, llegan a materializarse en el cuerpo como una enfermedad.

Es entonces cuando las mujeres y los hombres de conocimiento, poseedores de esta sabiduría milenaria, dan de comer al enfermo los hongos provocando un estado alterado de conciencia, que permite al enfermo con ayuda del chaman detectar el origen del desequilibrio energético-espiritual y al tener conciencia restablecerlo con su voluntad.

El resultado es que curado el mal espiritual y restablecido el equilibrio energético, el enfermo sana en su cuerpo físico.