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MUSEO DEL FERROCARRIL

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Sin lugar a dudas, el mejor regalo que le otorgó el General Porfirio Díaz Mori a su estado natal, fue el ferrocarril, que le permitió, no sólo a la ciudad de Oaxaca, sino también a  los Valles Centrales y posteriormente el istmo de Tehuantepec, incorporarse al desarrollo económico de la nación. Hasta antes de ponerse en operación el ferrocarril, el viaje de Oaxaca al Distrito Federal implicaba un peligroso, costoso y extenuante viaje de catorce días en diligencia tirada por caballos. Con el Ferrocarril se redujo a tan sólo catorce horas.

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MAYORDOMÍA DE SAN JERÓNIMO YAHUICHE

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La civilización del Anáhuac, desde la más remota génesis se desarrolló en base al comunitarismo. Para los herederos directos de esta milenaria forma de entender el mundo y la vida, la comunidad esta sobre la individualidad. Los intereses del pueblo están por encima de los intereses de los individuos. La propiedad comunal sobre la propiedad privada. El interés colectivo sobre el interés privado.

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TEMPLO Y EXCONVENTO DE LOS SIETE PRINCIPES

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Esta importante construcción data de principios del Siglo XVIII y se terminó de construir en 1781. Fue creada para recibir a doncellas indígenas bajo la Orden de San Francisco, pues debemos de recordar que el Sistema de Castas era muy estricto y no permitía que los indígenas se mezclaran con los españoles o criollos .

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Monte Albán

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Los días martes.

No existe mejor hora para subir a Monte Alban que por las mañanas o al ponerse el sol. La zona arqueológica la abren a las 8 de la mañana. Para subir a la “Montaña sagrada” podría hacerlo por el camino que pasa por el Instituto Tecnológico de

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LOS BARRIOS DE OAXACA

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La cultura popular de la Ciudad de Oaxaca, hunde sus raíces en el tiempo, fundiendo tradiciones de origen ancestral de estirpe mesoamericana, con la cultura Occidental. Las fiestas de los templos y los barrios, con sus calendas y convites, evocan en su conjunto, la fuerza espiritual de un pueblo que se nos revela místico y mágico en la concepción del mundo y la vida.

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EXCONVENTO DE SANTIAGO APOSTOL EN CUILAPAM

Escrito por Guillermo el .

 

Los Dominicos fueron una de las órdenes religiosas que llegaron a Oaxaca. Primero construyeron el convento San Pablo y antes de que fuera terminado un fuerte sismo lo dejó inservible y tuvieron que mudarse al convento de Santo Domingo de Guzmán que todavía no terminaban. Estando en este convento, otro sismo los hizo ir a refugiarse al convento de Cuilapam que todavía está en construcción debido a los daños que recibió Santo Domingo. Cuando se hicieron las reparaciones al convento de Santo Domingo, los frailes regresaron a habitar de nuevo el convento de Santo Domingo.

El exconvento de Cuilapam es una joya de la arquitectura del periodo colonial y pese a que nunca se pudo concluir, su majestuosidad y su estilo gótico nos revelan la sobriedad y grandeza de esta orden religiosa.

 Se desconoce la razón por la cual se construyó en Cuilapam, población muy antigua de origen mixteca que se encuentra a 10 Km. de distancia de la Ciudad de Oaxaca y que probablemente fue un sitio muy importante para la religión de los pueblos indígenas del Valle, ya que era la costumbre de los colonizadores destruir los santuarios de los vencidos y con sus escombros construir ahí mismo edificios de la fe católica de los españoles.

Aunque los arqueólogos sitúan los primeros asentamientos de los Valles de Oaxaca en el área de Etla, especialmente en San José del Mogote en el periodo Preclásico (6 mil a.C. a 200 a.C). En la época del esplendor de Monte Alban (200 a.C a 850 d.C), los “macehuales” o gente del pueblo tenían prohibido vivir y menos aun, subir a la montaña sagrada. Es por ello que no se realizaron asentamientos humanos en los alrededores de Monte Alban; lo cierto es que para el periodo postclásico (850 d.C. a 1519 d.C.) los mixtecos de las montañas se situaron en Cuilapam, donde tenían un importante centro urbano, muy cerca de Zaachila o Teozapotlán, que fue la capital del imperio zapoteca.

 

 

La construcción del convento de Cuilapam se inició en 1550 y estuvo a cargo del padre dominico Fray Domingo de Aguinaga quien fuera el primer vicario. En 1559 deja la vicaría y llega en su lugar Fray Bernardo de Alburquerque, quien estará dos años y se hará celebre posteriormente en lo que hoy es el Sur de los E.U. fundando misiones.

 

 

El cuarto vicario de Cuilapam, Fray Agustín de Salazar durante 25 años trató infructuosamente con muchos esfuerzos terminar la monumental obra, pero esta jamás se pudo realizar, sea por problemas económicos, por limitantes jurídicas de aquellas épocas o como la voz popular dice “que lo que de día construían los cristianos de noche lo destruía el diablo”.

 

El convento dominico de Santiago Apóstol de Cuilapam está integrado por las siguientes partes: Una iglesia mayor, otra menor y capilla, además de su capilla de indios o capilla abierta (pues los indígenas no podían entrar al templo). Contaba también con un portal de peregrinos donde los forasteros en viaje pernoctaban. El noviciado y las caballerizas. Pero sin lugar a dudas la obra monumental está en su majestuoso claustro de dos plantas con sus espléndidos contrafuertes que le dan ese estilo tan característico a los monumentos dominicos.

 

En el exconvento de Cuilapam fue donde fusilaron al ilustre General Vicente Guerrero un 14 de febrero de 1831. Actualmente se encuentra un óleo del General Guerrero en la celda en la que pasó su última noche, siendo fusilado en la parte posterior donde se encuentra un monumento en su honor.

En nuestros días; el exconvento, además de estar abierto al público en general todos los días del año, de 9 de la mañana a 6 de la tarde, el Instituto de Antropología e Historia ubica en el edificio un centro de restauración y bodega de piezas de los pueblos originarios de Oaxaca.

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