Valles Centrales Mas Leidos

San Andrés Zautla

San Andrés Zautla

San Andrés Zautla

Los Valles de Oaxaca tienen una gran diversidad cultural, étnica, lingüística en todas las variantes de las lenguas mixteco y zapoteco, así como en su diversidad botánica.

Pero especialmente el Valle de Etla, desde tiempos ancestrales ha sido bendecido por la naturaleza.

En efecto, es una región que ha tenido agua y con ello todas las formas de vida.

Leer Más

VILLA DÍAZ ORDAZ

VILLA DÍAZ ORDAZ

VILLA DÍAZ ORDAZ

Palacio Municipal Díaz Ordaz, Oaxaca. 

Los Valles Centrales en el estado de Oaxaca se integran a través de grandes espacios de “tierra plana” rodeados de un mar de montañas. En efecto, el estado de Oaxaca es cruzado por las dos grandes cadenas montañosas que posee la nación, La Sierra Madre Oriental y la Sierra Madre Occidental.

 

Leer Más

SAN SEBASTIÁN TLACOLULA

SAN SEBASTIÁN TLACOLULA

Sí, Teotitlán es el corazón espiritual de valle, Tlacolula lo es en el aspecto comercial. En efecto, su mercado los días domingo, es el más importante del valle. Ahí concurren todos los vendedores y compradores, no sólo del Valle de Tlacolula, sino de todos los valles y de los estados vecinos. Es uno de los mercados con mayor fuerza y tradición. Aquí todavía se usa el "feriado" (trueque) entre los vendedores.

 

Leer Más

LAMBITYECO

LAMBITYECO

En el estado de Oaxaca existen 8000 comunidades, 570 municipios, 8 regiones y más de tres millones y medio de oaxaqueños. En Oaxaca existen casi una cuarta parte de todos los municipios del país.

Leer Más

HECTOR CARRANZA PALACIOS

HECTOR CARRANZA PALACIOS

Pocos arquitectos oaxaqueños han logrado encontrar el equilibrio y la armónica conjunción de la arquitectura tradicional, los materiales de la región y la arquitectura mediterránea, como el caso de Héctor Carranza Palacios, hijo de un ilustre oaxaqueño, quien además de haber sido un reconocido médico a mediados del siglo pasado, fundador de la UABJO, fue una de las columnas de la masonería de aquellos tiempos

Leer Más

Semana Santa en Teotitlán del Valle


Escrito por Guillermo el .

Los pueblos y culturas de Oaxaca son milenarios. Ocho mil años de desarrollo y sabiduría humana los respaldan. En estos últimos cinco siglos de ocupación extranjera, “la resistencia cultural” ha sido un arte muy sofisticado.

A pesar de que se trató de borrar su cultura y religión totalmente, los pueblos hábilmente pudieron “disfrazar” sus milenarias tradiciones ante los ojos ignorantes del colonizador.

 

 

Muchas “fiestas tradicionales”, tanto religiosas como profanas tienen un origen ancestral anahuaca. Sí bien, se han modificado en su “forma” ante los ojos del misionero y el conquistador, en “el fondo” siguen guardando su esencia inmaculada. 

 

En parte, porque todas las civilizaciones a final de cuentas comparten en teoría el mismo objetivo de desarrollo espiritual, en parte, porque la mayoría de los Mesías tienen el mismo mensaje y hasta las mismas ceremonias. Sorprende encontrar los grandes paralelismos entre Quetzalcóatl y Jesús de Nazaret, a tal punto, que los propios misioneros en el siglo XVI creyeron que Quetzalcóatl fue el apóstol Santo Tomás.  

 

Los ritos comunitarios y religiosos, que tienen que ver con la mecánica celeste y con los ritmos y ciclos de la naturaleza, son muy parecidos en todo el mundo. De modo que los misioneros solo “cambiaron” por encima los ritos ancestrales de los Viejos Abuelos y los ajustaron a su tradición judeo-cristiana.  

 

En la mayoría de los pueblos indígenas y campesinos de México, pero en especial en los de Oaxaca, que es la “reserva espiritual de nuestra nación”, estas “fiestas” tienen un fondo eminentemente ancestral de la Cultura Madre. Sin negar, por supuesto, las formas culturales y religiosas impuestas por la invasión europea.

 
 

Lo importante es “el fondo” de estas ceremonias. Son dramas universales del ser humano. Por ejemplo: La Semana Santa en Teotitlan del Valle, la comunidad vive la pasión y el drama del Mesías que se sacrifica para salvar a su pueblo. Lo mismo que hizo Jesús de Nazarte lo hizo Tecuzistecatl, el Dios que en Teotihuacan se sacrificó para que naciera el Quinto Sol.  

 

Como los dioses se sacrificaron en Teotihuacan para que surgiera el Quinto Sol, los seres humanos se llamarán “masehuales, es decir, “merecidos del sacrificio”. Tecuzistecatl  tuvo que sufrir una dolorosa penitencia para purificarse y poder saltar al fuego cósmico que sus hermanos, los dioses, habían preparado en Teotihuacan.

 

 

Esta es la razón por la cual los pueblos indígenas y campesinos siguen reproduciendo estos “dramas cósmicos-universales”. La gran herencia del llamado México antiguo, o mejor dicho, de la civilización del Anáhuac es la ESPIRITUALIDAD de su gente. En efecto, las “fiestas” tienen una forma mezclada y llena de sincretismos, pero su fondo es de carácter espiritual. Esta espiritualidad que tienen los pueblos de Oaxaca es su mayor riqueza y su potencial para el futuro…aunque mucha gente ofuscada por el espejismo de “la confusa  modernidad” no lo entienda.

 

 

Esta espiritualidad que se trae en “el banco genético de información Cultural” es la esperanza más grande que encierra nuestro pueblo para enfrentar los desafíos de estos tiempos, saturados de materialismo, consumismo y enajenación. El sentido místico y espiritual por el mundo y la vida, le dan una dimensión “sagrada” a la existencia de las personas, familias y comunidades. Es aquí donde radica la grandeza de los pueblos y culturas de Oaxaca.

 

Cuando una comunidad es apegada a sus usos y costumbres, a sus tradiciones ancestrales, es una comunidad más fuerte y más unida. El caso de Teotitlan del Valle es un claro ejemplo. Es una comunidad trabajadora, que ha podido adaptarse con mayores beneficios a “la modernidad”, pero sin dejar sus tradiciones. Se sigue organizando y gobernado por “el Sistema de Cargos”, tiene mayores posibilidades y mejores beneficios. De modo que la relación de cultura e identidad, van de la mano con bienestar y progreso.  

 

 

En general, “el progreso y modernidad” impuestas desde afuera a las comunidades indígenas y campesinas, esta motivada por intereses económicos y políticos foráneos. Siempre las terminan por dividir, enfrentar y empobrecer. Es muy común ver a poblaciones en todo el país que al perder sus tradiciones y costumbres, pierden su identidad y se hunden en la miseria y la desolación. En este sentido, los oaxaqueños han sabido enfrentar con mayor acierto la colonización.

 

teotittlan

 

Semana Santa 2009 en Teotitlan del Valle, Oaxaca.

 VER MAPA

 

Visit lbetting.co.uk how to sing-up at ladbrokes

chocolate la soledad

oro de montealban