LAURA ARMENTA DE MEJÍA. Pintora.

LAURA ARMENTA DE MEJÍA. Pintora.

Laura Armenta de mejía, pintora de la costa oaxaqueña

El arte es ante todo “un lenguaje”. El Espíritu se expresa a través del arte. Por ello, cuando un artista logra sensibilizarse y convertirse en expresión del Espíritu, su obra artística es universal. Es esta la razón por la que el arte, en los diez mil años que tiene el ser humano de vivir en civilizaciones, 9800 años el arte fue esencialmente sacro, es decir, estaba consagrado a las religiones. Lo mismo en China, que en India, Egipto o en el México antiguo.

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ARRENDADORA LOS TRES REYES

ARRENDADORA LOS TRES REYES

Arrendadora los tres reyes, autos, motos y demás tipos de transportes que puedes usar en las costas oaxaqueñas

ARRENDADORA LOS TRES REYES

 

Arrendadora los tres reyes, autos, motos y demás tipos de transportes que puedes usar en las costas oaxaqueñas

 

A los oaxaqueños nos da mucho orgullo cuando un paisano migra al Norte para realiza sus sueños de una vida mejor. Pero más gusto nos da cuando regresan a su tierra y con ese espíritu de trabajo y de vencer todas las adversidades, triunfan en su propia tierra. Es el caso de don Aparicio Reyes quien salió de la mixteca para trabajar en Estados Unidos y regresó a fundar su propio negocio en Puerto Escondido. Aquíoaxaca les entrega esta entrevista.

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MANGLARES

MANGLARES

Los manglares en la costa de oaxaca

El manglar es un hábitat considerado a menudo un tipo de bioma, formado por árboles (mangles) muy tolerantes a la sal que ocupan la zona intermareal cercana a las desembocaduras de cursos de agua dulce de las costas de latitudes tropicales de la Tierra. Así, entre las áreas con manglares se incluyen estuarios y zonas costeras. Tienen una enorme diversidad biológica con alta productividad, encontrándose tanto gran número de especies de aves como de peces, crustáceos, moluscos, etc.

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Historia de Puerto Escondido.

Historia de Puerto Escondido.

Historia de Puerto Escondido, Oaxaca

Ubicado en el Municipio San Pedro Mixtepec - Distrito 22 – Estado de Oaxaca.

Ubicación 15°51′43″N 97°04′18″O / 15.86194, -97.07167Coordenadas: 15°51′43″N 97°04′18″O / 15.86194, -97.07167, Altitud 65 msnm, Fundación 1928. Población 25 902 hab. (2010). Huso horario Tiempo del Centro (UTC -6). Verano UTC -5. Código postal 71980. Prefijo telefónico 954. Código INEGI 203180009.

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PUERTO ESCONDIDO

PUERTO ESCONDIDO

Entre todos los centros turísticos que tiene Oaxaca en la costa del Océano Pacífico, indiscutiblemente que Puerto Escondido es el que tiene mayor identidad cultural. En efecto, la carretera llegó en 1968 y hasta ese momento era un pequeño pueblo de pescadores. Las personas ajenas al Puerto eran los militares que vivían en el cuartel que hasta la fecha se encuentra en la parte alta de la playa de Zicatela, coronado por una inmensa Bandera Nacional.

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PEDRO PABLO REYES DOMINGUEZ


Escrito por Guillermo el .

Mi nombre es Pedro Pablo Reyes Domínguez, mi madre es nacida en el Distrito de Villa Alta, en Yalalag. Mi padre nació en Talea de Castro, por lo que soy genéticamente zapoteco, aunque nací en la Ciudad de México. De meses nos regresamos a la Ciudad de Oaxaca donde viví 6 años.

Es importante decir la razón y el motivo por el cual nosotros migramos. Cuando yo tenía apenas 2 años mi padre falleció dejando a mi madre, Eufemia Domínguez Fabián con 5 hijas y un hijo. Por ello mi madre tuvo que migrar a la ciudad de Los Ángeles, California. Allá para 1975 se tuvo que ir sola para abrir camino y del 75 al 80 nos empezó a llevar de dos en dos a Los Ángeles.

De esta manera llegó a crecer en el área de la Pico y Unión, que en aquel entonces era la colonia más peligrosa de Estados Unidos. Por falta de recursos todos los hermanos empezamos a trabajar desde una edad muy temprana. Comencé a vender paraguas en el Teatro Millón de Dólares en la avenida Broodway y también vendía tarjetas navideñas musicales para poder llevarle dinero a mi madre. Esto era después de la escuela.

Formé parte del programa de autobuses escolares, donde teníamos que desagregar las escuelas blancas e integrar a los estudiantes de diferentes etnias. En este caso a mi me toco ir de la ciudad de Los Ángeles a la ciudad de San Fernando, que es casi una hora y media de tráfico. Fuí a la primaria y secundaria en el área del Valle de San Fernando. Por ser un joven que le gustaba “retar” al director de la secundaria, me expulsaron y me sacaron del Distrito Escolar. Terminé la preparatoria en Los Ángeles en medio de pandillas de diferentes razas en la prepa de Belmont. Desde muy joven en la secundaria y después en la prepa, me dediqué a hacer trabajo comunitario y me metí de lleno en el liderazgo estudiantil. Eso me permitió hacer trabajo de carácter local, estatal y nacional. En aquellos tiempo propuse una ley en el Congreso de Estados Unidos, que fue aprobada y actualmente se ha implementado en todos los niveles académicos y se trata de que todos los maestros deben enseñarles a los alumnos, como pasar de la teoría a la practica comunitaria.

A lo largo de mi vida he tenido muchos reconocimientos en los medios de comunicación por mi trabajo comunitario. En el periódico The New York Times, The Sunday Times, la revista del Times de los domingos, La Opinión, varios canales de televisión. Se hizo un documental sobre el liderazgo estudiantil que se llama “Los Héroes de América”. Fuimos escogidos tres jóvenes en Estados Unidos sobre el liderazgo estudiantil y el cambio que una sola persona puede hacer en la comunidad. Este documental fue visto a nivel nacional por los canales de tv y está en librerías, bibliotecas, universidades y prepas. He sido reconocido en La Casa Blanca con el residente Jorge Bush padre y también en Washington donde recibí un reconocimiento por la corporación Tochiva y también pude tener la oportunidad de dar un discurso sobre la importancia de los derechos de los estudiantes en Estados Unidos, enfrente del monumento a Abraham Lincon, donde el Dr. Martin Luter King dio su discurso de “Yo tengo un sueño”.   

Todo esto me lleva a la universidad donde empiezo a formarme en un liderazgo más político y más activo. Empiezo a entender mi propia historia y mi propia política, lo que me permite decidir por quién voy a luchar… y he decidido luchar por mi pueblo.

Esto me lleva a ser uno de los 14 fundadores de la Federación Oaxaqueña de Comunidades y Organizaciones Indígenas en California, que es la única federación oaxaqueña a nivel estatal y nacional. Y eso es lo que me trae a Oaxaca para trabajar por mi gente. Una de las cosas que yo he visto en Oaxaca es la gran necesidad de venir a empezar a ayudar a desarrollar a Oaxaca: económicamente, socialmente y políticamente. En mi calidad de Secretario de Educación y Acción Juvenil para la Federación Oaxaqueña, mi papel principal fue desarrollar y capacitar familias oaxaqueñas, estudiantes en la Ciudad de Los Ángeles para integrarlos a las universidades superiores dependientes del Estado de California. En esos 3 años pude apoyar a más de trescientos estudiantes, la mayoría mujeres, que actualmente se encuentran terminando su carrera. Profesionalmente tengo una maestría en educación, mi especialidad es desarrollar programas multiculturales. Estaba trabajando para el Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño, como coordinador de un proyecto de salud… y eso es muy importante mencionar porque dejé mi trabajo, donde me pagaban un salario muy bueno, donde tenía mis beneficios muy buenos, donde yo había alcanzado “el sueño americano”.  Dejé ese trabajo para venirme otra vez a la comunidad más pobre y necesitada de Los Ángeles, donde actualmente se encuentra una gran población de zapotecos. Mi trabajo consiste en levantar este proyecto para una asociación civil.

En California existen unos 500 estudiantes oaxaqueños en el sistema de universidades, tanto del estado como privadas. Los oaxaqueños nos distinguimos de los demás migrantes mexicanos por nuestro sentido de organización. Uno de los elementos culturales que son como “un pegamento” son nuestras lenguas madres. A través de nuestras lenguas como el zapoteco, el mixteco, el chinanteco, nos da el orgullo de organizarnos, ya sea a través de un distrito, de un municipio o a través de un pueblo. La gran diferencia por la cual los oaxaqueños sobresalimos es por nuestras culturas y nuestras lenguas madres. Gracias a mi lindísima madre yo hablo zapoteco, me lo inculcó en California con mucho amor y orgullo. Soy trilingüe y binacional.

Yo tengo una teoría que la llamo “El Negativo Menos”. Y esa se aplica en la población migrante. En Oaxaca la gente que tiene que migrar es la gente que tiene menos recursos, menos educación, menos acceso al trabajo, menos apoyos en el trabajo del campo. Entonces nuestra gente en esta condición que migra al extranjero, en esta caso a California, E.U. También aquí llegan a ser menos, porque son la población menos considerada en sus derechos humanos, no tienen asignados recursos para programas de salud, no tienen una voz política que los respalde. Esto nos hace más negativos y casi invisibles en California. Pero la ironía matemática es que, multiplicando un negativo por  otro negativo se convierte en “positivo”.  Se comprueba la experiencia del menos por el menos. Menos en Oaxaca y menos en California se convierte en las grandes remesas que todos los días enviamos a Oaxaca, ya que las remesas de los migrantes es una de las bases más fuertes de la economía de Oaxaca. Es curioso que nuestros agentes políticos, nuestro gobierno en México ya debería haber entablado un dialogo más directo con el gobernador de California y el presidente de Estados Unidos por los derechos de nuestra gente.

La dualidad de ser migrante es muy hermosa y muy triste a la vez. Es triste, porque tuve que salir de mi Oaxaca… tuve que migrar a otra tierra completamente hostil, donde te miran como extraño, donde tu piel morena la ven como un problema, donde tu rostro indígena lo desprecian, y aun mucho más, nuestros propios compatriotas mexicanos blancos te discriminan. Y tienes que pelear y pelear, hasta demostrar que eres mucho más capaz que cualquiera para poder superar todo esto y sobresalir como el mejor. Pero al mismo tiempo y como la otra cara de la moneda, me siento muy contento porque me digo, “bueno, aquí en California ya forjé una nueva vida, ya soy un ciudadano, también me toman en cuenta, tengo derechos, existe una Constitución que defiende mis derechos civiles y he logrado triunfar”.

Esta es la dualidad, pues a veces dices “!chihuahuas! que lastima que tuve que salir de mi propia cuna. Pero por otra parte, también tienes una cuna que te recibió, una cuna que te alimentó, una cuna que te ofreció trabajo, una cuna que te ofreció educación, una cuna que te enseñó que sí puedes ser igual y que eres igual que cualquier otro ser humano.

Y es ahí donde me he destacado tanto. Porque, sí es cierto, alguien más allá en Estados Unidos peleó por mis derechos civiles, peleó porque yo pudiera ir a una escuela pública, peleó para que yo tuviera una beca para que pudiera pagar la escuela, y entonces simplemente me corresponde también corresponderle a esa nación. Y en este caso, no nada más ser un buen ciudadano, sino que debo ser una buena persona, productiva, que impulse a otros a salir adelante.

Existen miles de personas que salimos de Oaxaca por nuestra pobreza, por la corrupción política, por la corrupción económica. Y nos fuimos tan cicatrizados socialmente y allá nos curamos nuestras heridas. Allá alguien más nos ofreció un remedio para curar nuestras heridas. Y nos enseñaron muchas cosas buenas, pero también existen malas. De las buenas llegamos a saber que existe una manera mejor de vivir. De que sí existe la igualdad y que se debe luchar por ella.

Los jóvenes migrantes que se han integrado a las universidades y que salimos con nuestros títulos, hoy podemos venir a Oaxaca, hoy podemos venir a México y crear soluciones, crear ese cambio que tanto deseamos los mexicanos de aquí y de allá.

Yo veo dos tipos de migrantes que regresan a Oaxaca. Uno, el que siempre se ha aprovechado, el oportunista ventajoso, que siempre va a aprovechar las oportunidades que existen. Porque nosotros venimos de un modo de vida de lo que es considerado el “primer mundo” y regresas dos mundos hacia atrás… lo que es considerado “el tercer mundo”. Entonces aprecias el tercer mundo lleno de oportunidades y qué tantas tranzas le puedes hacer a tu propia gente. El jineteo y abuso del dinero.

El otro tipo de migrante es el que regresa y empieza a dar de gritos de que cómo es posible que todavía vivamos en estas situaciones. Cómo es posible que si los emigrantes están contribuyendo con millones de dólares a la economía de México y Oaxaca, no se haya avanzado en cosas mínimas y por el contrario, que cada vez estemos peor.

Mis profesores en California me enseñaron que de nada sirve lamentarse por las cosas, que debemos echarle manos a la obra, me enseñaron que debemos crear soluciones. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

FELIX CRUZ

Soy originario de Ayoquezco de Aldama, Oaxaca. Tengo 16 años como migrante. Nueve años de residir como migrante en el Condado de San Diego y trabajé siete años en el Norte de California pizcando fresas, y en el 95 me vine aquí, pero no es lo mismo trabajar en el Norte donde hay más paisanos de Ayoquezco. Aquí se siente uno muy solo.

Aquí me encontré con COCIO y me gustó lo que hacían y ahí fui aprendiendo a trabajar con la comunidad y con las necesidades de la gente. Ahora nos estamos reuniendo aquí en Carslbad para elaborar un proyecto de  procesado de productos oaxaqueños en nuestro pueblo, nopales, mole y chocolate. Esto es muy importante para nosotros, pues al crear empleos en nuestra tierra tratamos de evitar que emigre nuestra gente.

Mi liga a Oaxaca es total. Son ligas sentimentales, familiares, de todo tipo. Mi cuerpo está aquí pero mi corazón siempre está allá y siempre vivimos con el propósito de regresar algún día.

Yo le diría a las personas que piensan venirse al norte, que primero intenten hacer su vida allá lo mejor que puedan, yo se que es muy difícil. No puedo decir, “no vengan”. Pero aquí se sufre mucho, especialmente cuando no se está preparado y tiene uno muchas fantasías en la cabeza. Pero aquí estamos para servir a los paisanos, como amigos y como organización.

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ADÁN ORTÍZ

Nací en Ayoquezco de Aldama, Oaxaca. Tengo aproximadamente 14 años viviendo en el área de San Diego en California. Para mi ser migrante antes que todo es una necesidad para mejorar nuestra manera de vivir y de alguna manera lo hemos logrado estando viviendo aquí.

Oaxaca representa nuestra familia, aunque estemos lejos. Es el lugar donde nacimos y es una raíz que es muy difícil de cortar. Nuestra cultura es bastante rica y contamos con bastante apoyo de nuestra comunidad para continuar preservándola y exponiéndola ante el mundo.

Mucha gente me ha preguntado infinidad de veces si es fácil ser migrante y mi respuesta siempre es la misma. Para mi, el ser migrante es un arma de dos filos. Como puede ser que resulte algo bueno, puede ser que resulte algo malo, especialmente si no se cuentan con elementos culturales para poder adaptarse a este medio. Es angustiante ver que un niño que lo conocimos arriando vacas o chivos, lo concebimos con unas ideas muy bien arraigadas; por ser muy jóvenes aquí llegan a terminar en un estado muy deplorable. Ellos tal vez no tienen suficiente conocimiento con la vida y a veces se deslumbran con cosas que encuentran en este país. Pero también está el otro lado muy positivo, aquel que llega de cero y sufre mucho y empieza lavando platos o barriendo jardines, pero que llega a lograr grandes cosas.

LEONARDO PORRAS REYES

Soy de Santa María Ayoquezco de Aldama y tengo seis años de vivir en California. Uno se tiene que venir de migrante porque estando en el pueblo no se gana lo suficiente para poder mantener una familia. La verdad, si se puede trabajar y tener algunas cosillas, pero la verdad allá se gana muy poco.

Pero también meterse en Estados Unidos de ilegal cuesta mucho, pero sabe uno que trabajando mucho uno se puede beneficiar. Para mi Oaxaca es un bonito lugar que tiene muchas tradiciones y que aquí las hemos venido manteniendo. Pienso que los que vienen atrás de nosotros también las deben mantener. 

FLORIBERTO CRUZ MARTÍNEZ

Soy de Santa María Ayoquezco, Oaxaca y yo me vine a California desde hace 20 años. Todos venimos de Oaxaca en busca de un futuro mejor, y yo he encontrado lo que había venido a buscar. Esa es la razón por la cual ahorita estamos apoyando al grupo de Ayoquezco, para lo que estamos planeando un proyecto productivo que esperamos se haga realidad. Más que nada hará que en Oaxaca haya empleo y la gente no tenga la necesidad de cruzar para este lado. Es que usted ha visto cuanto racismo para cruzar la frontera, incluso muertes. Por eso estamos tratando de ayudar para que la gente tenga una manera de ganarse la vida allá. Nosotros tenemos el gozo de tener la residencia y no tenemos que batallar para cruzar la frontera.

Mi corazón está en Oaxaca y mi sueño es regresar a mi tierra a través de hacer más grande la producción de los nopales e incrementar la exportación. Queremos hacer proyectos de productos que se puedan producir en Oaxaca y que los podamos exportar.

CARMELINO CRUZ MARTÍNEZ

Nací en Santa María Ayoquezco, Oaxaca y emigré hace muchos años cuando me trajeron mis padres. Ahora tengo 22 años y ya llevo como 13 años en este país y desafortunadamente no he tenido la oportunidad de ir a Oaxaca como quisiera yo. La emigración a este país me abrió muchas puertas. Actualmente soy un estudiante universitario y estoy estudiando sobre el Desarrollo Humano, voy en el tercer año en la Universidad Estatal de San Marcos y el próximo año me graduo. Pienso seguir con mi educación porque es algo muy importante para mí y para mi familia. Como oaxaqueño quiero representar mi origen y saber de dónde soy. Estoy iniciando un proyecto con unos maestros de exposiciones de la cultura mixteca, porque es parte de mi estado.

Para mi ser migrante tiene su lado bueno y su lado malo. El lado bueno es que tengo dos culturas. La cultura que es la mía, la oaxaqueña, la mexicana. Y tengo la nueva cultura de donde estoy viviendo ahora y tengo muchas oportunidades, pues soy bilingüe, tengo conocimientos tanto mexicanos como americanos.

El lado malo de ser migrante es que se puede ir perdiendo la cultura de México, como lo dije, al llegar a este país se puede uno asimilar ciegamente  a la cultura de Estados Unidos. Como lo mencioné, yo no conozco mucho de Oaxaca y eso me impulsa a conocer y a investigar más sobre mi cultura de Oaxaca.

Mi corazón siempre será oaxaqueño. Mis padres son de allá, yo nací allá y toda mi familia vive allá. Mi corazón es muy oaxaqueño aunque yo este aquí. Pienso regresar, si no a vivir, a conocer más. Mi relación con Oaxaca y su cultura es muy sentimental. Con la Guelaguetza y con la Guelaguetza que se organiza aquí en California. Las canciones, como la Canción Mixteca que la acabo de ver y escuchar en un video y casi me hizo llorar, porque es algo muy bonito que llevamos dentro y que es grandioso.

La decisión de venirse de migrantes es de cada persona. Pero lo que yo les diría a los que se piensan venir que piensen ¿cuál es su meta? Que tengan bien definido que es lo que buscan. Si es ganar dólares… ¿luego se piensan regresar?, que sepan qué es lo que quieren al venir acá. Y tal vez lo más importante que yo les aconsejaría es que pensaran, no en lo que piensan ganar, sino en lo que van a perder. Eso es muy importante para saber si están dispuestos a pagar el precio y aguantar el sacrificio. Que le busquen más oportunidades por allá, es decisión de ellos, pero yo les diría que la pensaran dos veces, porque hay muchas cosas dolorosas que enfrenta uno como migrante y duelen mucho. Que piensen en que no van a estar con sus seres queridos y que no se enfoquen sólo en los dólares… porque puede ser más lo que pueden perder.

ERASTO DIAZ

Nací en San Pedro del Rincón, Zimatlán, en Valles Centrales y tengo de vivir en Estados Unidos 18 años. Ser migrante es cuestión de la pobreza que sufrimos y por ello venimos a este país para tratar de mejorar a la familia que se queda en el pueblo. Mucha gente piensa que la vida aquí es color de rosa pero no piensa en todo el sufrimiento que implica estar acá, desde el cruce que tiene que pagar mucho dinero y siempre se la está jugando…hasta la vida. Y cada día se pone más peligroso y más caro. Nosotros tratamos que nuestras familias cercanas ya no emigren porque la situación es muy difícil en el paso.

La necesidad es la que nos hace estar de migrantes a nadie le gusta ser extranjero y estar fuera de su tierra y de su casa. La condición del migrante es estar sin su familia, sin sus jefes y todos los parientes y amigos. Eso a la larga hace mucho daño y la situación de la frontera y el dinero no nos permite visitar por lo menos cada año a nuestra gente.  El deseo de casi todos aquí es llegar a tener “algo allá” y poder regresar a Oaxaca.

Mucha gente cuenta mentiras de la situación aquí. Si es verdad, aquí hay trabajo, pero se gana poco para vivir aquí y todo es muy caro. Los dólares así como te llegan se van. Ahora, los jóvenes que están viniendo y no saben en verdad a que vienen…sólo vienen al fracaso. Es muy triste verlos fracasados aquí, sin nada ni nadie. Dan mucha pena.

CUPERTINO LÓPEZ

Soy de la comunidad del Rincón, Zimatlán, Oaxaca. Tengo de radicar aquí aproximadamente 18 años y medio. Para mi ser migrante es una cuestión de sacrificio, porque se quedó atrás lo que uno más quiere, que es el lugar donde uno nació. Es un cambio radical en nuestra familia, pues yo ya la tengo acá. Me ha ido bastante bien desde que llegué, han ido cambiando las cosas. Especialmente con mis hijos, que han aprendido otro idioma y otra cultura. El cambio ha sido muy grande porque yo radicaba en la Ciudad de México y para ir al trabajo hacía dos y tres horas de camino y aquí es un poco más fácil respecto al trabajo. Lo difícil de aquí es no dominar el idioma, porque el trabajo a donde quiera que vaya uno lo va a aprender, lo más difícil para mi ha sido el idioma.

Aquí el migrante sufre principalmente por la discriminación. Incluso existe la discriminación de nuestra propia gente. Yo me siento ligado a Oaxaca porque fue el estado donde yo nací. Todo lo que yo viví de niño, son recuerdos que nunca se me van a olvidar y lo que más anhelo aquí es regresar. Espero regresar primero Dios.  

ORGANIZACIÓN

MIGRANTES POR AYOQUEZCO

Esta organización tiene dos años y somos migrantes de Ayoquezco que estamos tratando de organizarnos y trabajar a favor de nuestro pueblo. Estamos esperando a la gente que viene desde Los Ángeles para iniciar. En esta reunión se definirán muchas cosas sobre un proyecto para procesar el nopal y tratar de venderlo en verde. Y se va a definir hoy si primero surtimos el mercado local o primero la traemos para acá. Esta organización surgió debido a que a cualquier fiesta de las paisanos a donde voy yo, siempre escucho la misma platica, “sí hiciéramos esto, sí hiciéramos lo otro”, y nadie hace nada, porque tenemos muchísimo trabajo. Pero ya tenemos dos años trabajando coordinadamente con la gente del pueblo. Allá está en el comité la señora Francisca Cruz del grupo MENA, que es “Mujeres Embasadoras de Nopal de Ayoquezco”. Aquí todos trabajamos por nuestro pueblo y por nuestra gente.

JOSÉ PORRAS

Soy de Ayoquezco de Aldama y tengo apenas un año y medio de estar aquí. Me tuve que venir porque en mi pueblo no hay empleo, está muy difícil la situación. No rinde el dinero ahí y tiene uno necesidad de salir de allá para buscar dinero para enviar a la familia de allá. Para que estén bien ellos. Pues allá no se puede hacer nada.

Cruzar está difícil, yo tuve que ir al cerro y tuve que pagar mil quinientos dólares. Es difícil para cruzar, se le arriesga, pasas hambres, malos tratos y siempre te la estás jugando. Mi problema aquí es que no tengo licencia para manejar y tienes que usar el carro para trabajar. A mi ya me agarró la policía y me puso una multa de casi mil dólares, pero que puedes hacer, aquí no es como en Oaxaca que tiene camiones, aquí te mueves en carro o te quedas parado sin trabajar. Así que siempre le andas arriesgando, está difícil. El trabajo también está difícil, si tienes trabajo pero te soban bonito. El problema es que aquí todo el tiempo estás encerrado del trabajo a la casa, llegas a cocinar y siempre viendo tele. Los que no tienen familia tienen que llegar a cocinar y luego preparar los alimentos para al otro día llevártelos al trabajo.

Aquí tienes que pagar por todo, no puedes vivir como en Oaxaca. Así como ganas el dinero, así también se va…aquí pagas por todo y el dinero no rinde. Lo único en que rinde el dinero es cuando lo mandas a Oaxaca. Pero aquí está difícil porque no tiene uno la familia. Se siente uno solo.

SILVINO MORAN

Soy originario de San Miguel Papalutla y emigré a los Estados Unidos hace 33 años. Para mi ser migrante es un esfuerzo muy importante porque soy de padres campesinos y yo quería otra vida mejor que la de mis padres. Gracias a Dios me ha ido bien y vivo mejor que mis padres y espero que mis hijos vivan mejor que yo. Tengo cuatro hijos nacidos aquí y tres todavía están estudiando. Estoy muy orgulloso de ellos porque saben los dos idiomas. Me establecí en Watsonville, en el Condado de Santa Cruz y tengo un hijo que está estudiando medicina, los otros están estudiando y trabajando, quieren una carrera corta. Oaxaca para mi es la tierra que me vio nacer, cada año que voy a Oaxaca soy de lo más feliz. En Estados Unidos la vida es bastante dura, necesita uno echarle muchas ganas para poder sobresalir, más cuando uno viene sin estudio. En la actualidad se ha puesto todavía más difícil la cruzada y encontrar trabajo a partir de la tragedia del 11 de Septiembre.

YESEÑA HERRERA

Nací en Fresno, California y mis padres son de Oaxaca, México. Me gusta vivir en Fresno, pero quisiera vivir en Oaxaca porque tengo una abuelita y una tía allá. Me gusta vivir en las dos partes, en cada una tengo algo mío. Estoy estudiando preparatoria y estoy en el mariachi y en la banda de música de la escuela. Yo me siento totalmente México-norteamericana. Lo mejor de la cultura de Oaxaca son sus tradiciones y el mixteco. Lo mejor de la cultura norteamericana son las oportunidades. Me gustaría estudiar medicina y cuando fuera doctora, me gustaría ir a Oaxaca a ayudar a la gente que esté enferma.

BERNARDA BAUTISTA

Yo soy de Santo Domingo Tomaltepec, que está muy cerca del Árbol del Tule y llevo cuatro años como migrante. Me la he pasado trabajando y trabajando. Aquí si uno no trabaja no puede salir adelante. No ha sido fácil, especialmente al principio. Yo me vine con mi niño, mi esposo ya estaba aquí. Yo pienso que mi hijo de 6 años se ha adaptado a vivir aquí, pues en el pueblo no nos alcanza el dinero y aquí si él quiere un juguete o una ropa, se la podemos comprar. Yo lo que he perdido acá es la libertad. Aquí anda uno con las horas contadas, que si el trabajo, la comida, el transporte y allá no tenemos presiones como aquí. Yo le diría a la gente que quiere venir que”hasta no ver no creer”, pues la gente dice, “fulanito ya tiene esto o lo otro”, pero lo que la gente no sabe es que se logra con muchos sacrificios y mucho, pero mucho trabajo. Extraño mi libertad, mis parientes, todas mis fiestas, cosas muy valiosas que uno tiene que dejar.

FELIPE RAMÍREZ

Soy de la Mixteca Alta, del distrito de Juxtlahuaca y llevo 24 años viviendo en Estados Unidos. Para mi es muy triste y difícil ser migrante porque nos tenemos que mover de un lugar a otro siguiendo el trabajo. Nuestra familia sufre mucho porque a los niños los tenemos que cambiar seguido de escuela y tener que ir con la familia de un lugar a otro…es muy difícil. Nosotros llevamos a Oaxaca en nuestro corazón. Como mixtecos que somos llevamos nuestras costumbres a la letra y así vamos a seguir. Lo difícil es que traemos nuestras costumbres de nuestra tierra natal a este país y mantenemos nuestra lengua, nuestra ropa y nuestra música. Soy orgullosamente miembro del Frente Indígena Oaxaqueño Binacional. Nuestra organización da apoyo y asesoría a los migrantes para que se defiendan de los contratistas que los explotan. El “sueño americano” es muy difícil de alcanzar. Mucha gente dice que es fácil pero los que vivimos aquí sabemos que es mentira, es muy difícil de alcanzar. Muchas personas se mueren por cumplir su “sueño americano”. Trabajar es lo difícil, muchos patrones y contratistas nos maltratan porque somos migrantes, no tenemos papeles y es muy fácil abusar de nosotros y muchas de las veces no nos pagan bien. Aquí se mejora un poquito el nivel de vida. Sabemos que en México el trabajo es muy escaso y mal pagado. Aquí mejoramos un poquito, porque si se gana, pero la gente no dice lo que tiene que pagar. Aquí cada mes llegan los recibos y tiene uno que pagar. Lo que perdemos por estar de migrantes es que no estamos al lado de nuestros familiares.

Yo formé un grupo de niños para rescatar nuestras costumbres indígenas, nuestra forma de vestir y la forma de organizarnos con los compañeros oaxaqueños. Para no perder “el costumbre”, para que esos niños tengan sus conocimientos, sus raíces y sus costumbres de Oaxaca. Para que estos chiquitines crezcan y sean ciudadanos grandes y cuando vayan a Oaxaca se sientan como oaxaqueños y no como extranjeros. 

CELIA VALDEZ

Soy de San Ildefonso Salinas, en Huajuapan de León, Oaxaca y tengo 15 años de vivir en Estados Unidos. Para mi ser migrante es una lucha con los dos idiomas y muy bueno para nuestros hijos, pues aquí hay mucha ayuda para estudiar que no tuvimos y ahora queremos dársela a nuestros hijos. Aquí sufre uno porque viene de un país ajeno y por falta de idioma batallamos, por falta de papeles… ese es el principal problema. Al estar aquí perdemos nuestra cultura, porque aquí es otra forma de vida. Lo que ganamos es el idioma y la ayuda para la escuela de nuestros hijos. Para regresar a Oaxaca lo necesitaría pensar dos veces.

MARTÍN CRUZ

Yo vengo de un pueblo que se llama San Jerónimo Yuchicha, Huajuapan, Oaxaca. Tengo aproximadamente unos 17 años viviendo aquí en Estados Unidos. Para mi ha significado mucho ser migrante porque ha cambiado totalmente mi estilo de vida. Este es otro país y si queremos adaptarnos tenemos que aprender su idioma y su cultura… claro que sin olvidar las nuestras y eso es lo importante, mantener la cultura viva en nuestros hijos. Sería muy triste que nuestros hijos nacidos de este lado no supieran cual es su cultura. Aquí uno vive mejor pero con más restricciones, en México uno es más libre. Como migrantes perdemos la forma de vivir de México, creo que en México vivimos un poco más felices. Aquí se vive un poco mejor desde el lado económico.

JOSÉ GARCÍA

Soy de Guadalupe de Ramírez, Silacayoapan, Oaxaca y tengo 14 años de vivir en Estados Unidos. Ha sido un gran esfuerzo y me gustaría ya poder arreglar mis papeles, pues ya tengo dos hijos nacidos aquí, el más pequeño de un año y el otro de 4 años. Ha sido muy duro ser migrante porque uno no tiene papeles y no puede uno ir a ver a su familia. Aquí lo que sucede es que vive uno un poco más cómodo y hay ayudas para que los niños estudien. El problema es que siempre nos discriminan por falta de papeles. Yo siempre traigo en el corazón a Oaxaca.

JULIO LÓPEZ

Nací en Oceanside, California y crecí en San Pedro del Rincón, Oaxaca y actualmente llevo viviendo 8 años en San Marcos, California. Yo me siento muy orgulloso de haber tenido la oportunidad de haber crecido en San Pedro y haber podido obtener toda la riqueza de la cultura de Oaxaca y como si hubiera nacido ahí… eso fue genial. Eso ahora me ayuda, pues sabiendo en dónde crecí se donde estoy y eso me ayuda para echarle más ganas para saber a dónde quiero ir en la vida. Me gusta mucho de Oaxaca su gente, los lugares, su artesanía, toda su historia lo que es Oaxaca. Lo que me gusta de aquí es que le dan oportunidad a la gente, dicen que esta es la tierra de la oportunidad. Lo que no me gusta de Oaxaca es que los jóvenes tratan de ser alguien que no son, tratan de imitar los grupos de violencia de acá. Me dio mucha tristeza ir el año pasado y ver muchas pandillas y hay muchos asaltos… como que eso ya no me gustó mucho. Lo que no me gusta de aquí es como oprimen a la gente que es de otro color de una manera muy escondida. Desde la educación, siempre están más abajo los mexicanos o los afroamericanos. Yo me dedico a hacer videos y siempre llevo a Oaxaca en mi corazón. Desde la música y las imágenes, todo en el fondo es Oaxaca. Yo quisiera tener una casa en Oaxaca y más adelante la voy a tener.

TEODORO LÓPEZ

Soy originario de Yatsachi el Bajo en el Distrito de Villa Alta, Oaxaca. Tengo 25 años de estar en este país. Ha sido una lucha difícil, aquí las costumbres son diferentes. Es cierto que existen más oportunidades pero también tenemos más limitaciones, todo depende de qué es lo que uno busque. Aquí se gana bien con respecto a México, aunque el trabajo es más duro. Pero también se gasta más. Aquí hay muchas cosas que comprar y tiene uno poco dinero. En la renta y la comida se te va casi todo el dinero y la mujer tiene que trabajar, porque con el sueldo de uno sólo no se completa el gasto. Entonces si trabaja la señora y el señor…¿quién cría y educa a los hijos? Este es otro problema que si te traes grandecitos a los muchachos, les cuesta más trabajo adaptarse  y si te los traes chiquitos o nacen aquí… se hacen de otro modo y cada vez son menos tuyos y de nuestra forma de ser, agarran otras costumbres que no son las nuestras.

RICARDO CRUZ

Soy de un pueblo que se llama Ayoquezco de Aldama, Zimatlán. Soy oaxaqueño y llevo radicando en el Norte de San Diego desde 1993. Por la situación económica del estado de Oaxaca y de México nos vemos obligados a radicar aquí. En Estados Unidos se vive un poco más cómodo y diferente a la de México. Para mi ser migrante es algo triste por estar lejos de mi tierra natal, de mis tradiciones, de mis costumbres y al estar aquí significa poder económico y al mismo tiempo añoranza por la tierra que dejamos atrás. Oaxaca la llevo conmigo. Siempre estoy en los eventos que organizan los paisanos. Yo espero regresar a Oaxaca cuando tenga con que subsistir allá. Yo les digo a los que piensan venirse para acá, que la piensen bien, porque se sufre mucho al estar tan lejos de lo que uno quiere y tan solo. Muchos quedan más pobres de lo que salieron de su tierra.

ELEUTERIO AMADOR

Yo soy de Gueovela Distrito de Zimatlán y tengo 16 años de vivir en Estados Unidos. Yo me vine con la idea de hacer algo, pero aquí ya estamos como en mi México. Con eso de pagar y pagar, por ejemplo, la renta y cada vez está  más cara y uno va al día. Aquí yo le ando trabajando en lo que caiga. En jardinería, en fábricas, limpiando coches y ahorita ando trabajando en pintura. Estados Unidos no es como lo cuenta la raza allá en México.  Aquí hay que trabajarle muy duro, no es cierto que el dinero se gana fácil. Hay mucho cuento sólo el que lo vive sabe. Yo pienso que el que es perico… aquí o allá, que no crean las gallinitas que por venirse aquí, se van a convertir en gallos.

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