Valles Centrales Mas Leidos

MONTE ALBAN: La Montaña del Tigre

MONTE ALBAN: La Montaña del Tigre

En el centro geográfico de una de las civilizaciones más antiguas del mundo, nace deslumbrante la majestuosa Montaña Sagrada de Monte Alban.

Leer Más

EL VALLE SAGRADO DE TLACOLULA

EL VALLE SAGRADO DE TLACOLULA

El Valle de Tlacolula es una "casa antigua" de la humanidad en la Tierra. Se supone que el hombre prehistórico habitó este valle en virtud de que existían condiciones muy favorables, como fueron las cuevas que se encuentran cerca de Yagul y los expertos dicen que en el centro del valle existía un lago.

Leer Más

TEMPLO DE SAN MATÍAS EN JALATLACO

TEMPLO DE SAN MATÍAS EN JALATLACO

El barrio fue fundado por tlaxcaltecas que llegaron con los españoles en 1521. Se sabe que originalmente existió en este lugar una antigua ermita en 1669. Posteriormente los jesuitas edificaron un primer templo que fue destruido por los temblores en el siglo XVIII. 

Leer Más

TEMPLO Y EXCONVENTO DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

TEMPLO Y EXCONVENTO DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

Este soberbio conjunto arquitectónico del siglo XVI, abarca una manzana completa, al costado poniente del Palacio de Gobierno, se encuentra el templo y exconvento de la Compañía de Jesús. La historia de los jesuitas y sus edificios en Oaxaca fueron muy azarosa.

Leer Más

YAGUL

YAGUL

  Después de Monte Alban, tal vez sea Yagul la zona arqueológica con mayor energía. Especialmente por las tardes, Yagul es refractario de la luz que inunda al Valle de Tlacolula. Yagul en la lengua zapoteca significa, "cerro o árbol viejo". Este lugar posee una energía y personalidad muy especiales. Sin tener las dimensiones de Monte Alban, ni contar con la magnificencia de Mitla; Yagul posee una energía que parece brotar de las entrañas del mismo cerro, expandiéndose luminosa y armónica con el valle. Del lugar emana, especialmente al atardecer, una fuerza serena que nos conduce a la paz interna, a la reflexión interior, al equilibrio.

Leer Más

Zonas Arqueológicas ubicadas en los Valles Centrales

Tumba Zapoteca de Huijazoo, Suchilquitongo


Escrito por Guillermo el .

Los Viejos Abuelos en el período Clásico o del esplendor, generalmente no construían pirámides para fines mortuorios. Hasta ahora la única pirámide descubierta hecha ex profeso como una tumba es la del Señor de Pacal en Palenque, Chiapas. Las tumbas que tenemos son del período Postclásico y fueron construidas en las ruinas abandonadas del período Clásico, como es el caso de la famosa Tumba 7 de Monte Alban.

 

Sin embargo, en el Cerro de la Campana en Suchilquitongo, a unos 29 km. de la ciudad de Oaxaca hacia el Valle de Etla, existe un espléndida tumba zapoteca y que los Arqueologos la sitúan perteneciente al último tercio del período Clásico zapoteca, entre los años 650 y 900 d.C. Aunque no está abierta al público por motivos de conservación, toda vez que si se abriera, muy pronto se borrarían los espléndidos frescos con que está decorada.

 La zona arqueológica está a noventa metros de altura del Valle y está compuesta por una serie de montículos o “mogotes” que delinean claramente que son pirámides o juegos de pelota cubiertos de tierra.

La tumba fue descubierta en el año de 1985, por el Arqueólogo Oaxaqueño Enrique Méndez Martínez. Está distribuida en tres partes: una primera antecámara con dos nichos, una segunda cámara amplia con un patio, dos nichos grandes y cuatro pequeños y una cámara funeraria.

Lo más sobresaliente de la tumba son sus frescos con más de mil años de antigüedad y que mantienen incólume la memoria de nuestros Viejos Abuelos. Raíz y esencia de un pueblo que a través de la cultura y el arte ha venido dejando testimonios de su exaltada visión de la trascendencia espiritual de la existencia. El culto a la muerte no es más que el culto a la vida.

Al apreciar las pinturas de la Tumba de Huijazóo, entendemos la razón de la existencia y producción artística de Miguel Cabrera, Rodolfo Nieto, Rufino Tamayo, Rodolfo Morales, Francisco Toledo y una corriente viva, fuerte y desbordante de pintores, talladores en madera, ceramistas, tejedores, bordadoras, cuchilleros. “Raspando tantito”, en cualquier oaxaqueño se encuentra a un artista y a un campesino. Son miles de años de sabiduría y sensibilidad en “el banco genético cultural” de los pueblos de Oaxaca.

Es por esto que el Arte Popular de Oaxaca tiene un lugar muy especial en el mosaico artístico de México. El arte es el lenguaje del Espíritu, el oaxaqueño desde tiempos inmemoriales sabe articular este lenguaje en la piedra, en la madera, en los textiles, en la cerámica, en el acero, con el mimbre y la palma, en el oro y la plata, en la lana y en el algodón, en la piel y en el hueso. Manos de Luz que transforman con el corazón la materia y “la liberan” de su estado natural para humanizarla.

Visit lbetting.co.uk how to sing-up at ladbrokes

chocolate la soledad

oro de montealban