Valles Centrales Mas Leidos

Boda en Atzompa

Boda en Atzompa

 

Cuando uno estudia la cultura de los antiguos mexicanos, entiende que poco ha cambiado en estos últimos cinco siglos de colonización. En lo más profundo y esencial, las estructuras filosóficas, religiosas y sociales siguen siendo las mismas… diferentes en forma, pero esencialmente las mismas en su fondo. Y no podría ser de otra manera, la civilización del Anáhuac no ha muerto, solo se ha “encubierto”. Sorprende encontrar tantos paralelismos entre las bodas, los quince años, los bautizos y las primeras comuniones que actualmente se llevan a cabo y las que nuestros Viejos Abuelos hicieron a lo largo de 7 mil quinientos años de Desarrollo Cultural.

 

Leer Más

TEMPLO Y EXCONVENTO DE SAN JUAN BAUTISTA COIXTLAHUACA

TEMPLO Y EXCONVENTO DE SAN JUAN BAUTISTA COIXTLAHUACA

TEMPLO Y EXCONVENTO DE SAN JUAN BAUTISTA COIXTLAHUACA

El Estado de Oaxaca guarda una gran riqueza en cuanto a Patrimonio Cultural tangible, tanto en las llamadas zonas arqueológicas, como en los templos y exconventos del periodo colonial. Los Dominicos fueron una de las órdenes más sobresalientes en cuanto al testimonio monumental. Es muy famosa su obra en la Mixteca alta, conocida como "Las joyas dominicas de la mixteca", que comprenden los templos y exconventos de Yanhuitlán, Teposcolula y Coixtlahuaca. Esta última se encuentra en San Juan Bautista a 113 km. al Norte de la Ciudad de Oaxaca.

Leer Más

Convocatoria para estudiantes de Coatecas Altas

Convocatoria para estudiantes de Coatecas Altas

Convocatoria para estudiantes de Coatecas Altas

CONVOCATORIA

 

 A PARTICIPAR EN LA RED BINACIONAL DE COATECANOS

Mediante acuerdos previos, el Licenciado en Derecho y estudiante de Maestría Isidro Pérez Hernández con domicilio en San Quintín, Baja California y Puebla, Puebla, México; y el estudiante de Ciencias Sociales Juan Santiago Ramírez con domicilio en Madera, California, Estados Unidos; ambos originarios del Municipio de Coatecas Altas, perteneciente al distrito electoral de Ejutla de Crespo, Oaxaca de Juárez, México.

 

CONVOCAN

Leer Más

MUSEO DE LA FILATELIA

MUSEO DE LA FILATELIA

MUSEO DE LA FILATELIA

El Museo de Filatelia, primero en su género en México, abre con gran entusiasmo sus puertas con el propósito de permitir el acercamiento del público, en especial niños y jóvenes, a uno de los pasa tiempos más difundidos en el planeta y considerado por sus características como un arte-ciencia.

Leer Más

Doña Alejandra de la Torre.

Doña Alejandra de la Torre.

Los pueblos se conocen a través de sus mercados. Oaxaca conserva la tradición milenaria del Anáhuac de los tianguis y los mercados. Espacio para el encuentro y el intercambio, más que para la ganancia y la especulación. Dentro de la organización de los mercados es de primordial importancia los "comedores" o fondas, generalmente atendidas por expertas cocineras.

Leer Más

Mercados y Tianguis en los Valles Centrales de Oaxaca

Mercado de Tlacolula


Escrito por Guillermo el .

Aunque la agricultura y el maíz se "inventaron" en el sexto milenio antes de la era cristiana, los especialistas sitúan la aparición de la cultura olmeca llamada la cultura madre mil quinientos años a.C. Es curioso que en varios milenios esta civilización llegara a lograr asombrosos descubrimientos científicos y sin embargo, aparecerán las primeras formas de instrumentos de cambio o monedas, en los últimos cien años antes de la llegada de los europeos. Lo que demuestra que esta civilización no fundamentó su desarrollo en el aspecto económico, el atesoramiento y menos en la propiedad privada.

Sin embargo, el tianguis es una antiquísima institución que hunde sus raíces en los mismos orígenes de la civilización del Anáhuac. En efecto, el mercado para los pueblos del México antiguo y sus descendientes más directos en la actualidad representa el espacio social y cultural más importante en el apretado calendario de actividades comunitarias.

El mercado es el lugar del encuentro y el intercambio humano. Los productos son un medio para encontrarse con amigos y parientes de otros pueblos. El mercado es el espacio social por excelencia. Es algo mucho más que el comprar y el vender. El mercado es la familia, cercana y lejana. Por esto los mercados de México guardan una energía muy especial.

Es por ello que el "regateo" no tiene un sentido de ganancia económica, sino más bien es un instrumento de encuentro humano. Si no hay regateo no es buena la venta ni la compra. Se tiene que "negociar" sin someter ni ofender. Se dan muchas vueltas y se adornan las ideas, se cuentan historias y anécdotas. En los tianguis mexicanos, desde hace miles de años… todos ganan.

El mercado es un arco iris de colores, olores, texturas, formas, que se adhieren al alma y florecen en nuestros recuerdos. Es una catarata de rostros, vestidos, sombreros y calzados. Formas caleidoscópicas que nos remiten a nuestro pasado más remoto y profundo.

Es una hiedra que trepa en las emociones y teje tupido en nuestro estado de ánimo.

El mercado de Tlacolula es uno de los más tradicionales de Oaxaca. Guarda mucho la esencia inmaculada de la espiritualidad perdida con la colonización, el progreso y la modernidad. Ir al mercado de Tlacolula es como hacer un viaje en el tiempo y regresar a lo más genuino de nosotros, lo más propio nuestro.

La mujer en los mercados tiene un papel fundamental. Motor de la economía familiar en las culturas indígenas, en el mercado toma su lugar como la sustentadora que todo lo adecua, lo sitúa y lo hace fluir. Mujer trabajadora y tierna. Fuerte y dulce. Negociadora y flexible, la mujer hace a los mercados espacios femeninos por naturaleza.

En efecto, los mercados de México en general, pero el de Tlacolula en particular se envuelven en una atmósfera casi ritual y mística. Por sus pasillos se camina al borde de lo místico y de lo mágico. De lo maravilloso y de lo natural se traslada uno al terreno de las emociones no racionalizadas. En los mercados solo se siente, se huele, se ve y se intuye.

Desde los tiempos primordiales los tianguis hacían que la metrópoli o tollan cobraran vida y energía propia. Todos los que pisan los corredores de los mercados sufren una metamorfosis espiritual. Atrapados por los colores, olores, texturas, formas y sabores; poco a poco empieza a brotar de lo profundo la "otra parte" de nosotros mismos. Aquella que se conecta con nuestra parte indígena. Aquella que ha sido tercamente negada cinco siglos y que nos enriquece, nos multiplica y nos fortalece.

La naturaleza vibra y reverbera en los mercados. Retazos de sus bosques, pedregales, flores y frutos llegan al mercado transformados levemente por la mano del ser humano, para incorporarse armoniosamente a nuestro universo. Con una impronta humana, con un antiguo sello cultural de una "casa antigua" del género humano en la tierra.

En el mercado de Tlacolula los domingos podrá ver como todos los hijos de los pueblos vecinos se reúnen para el solaz encuentro y el fructífero intercambio, pues en algunos de los mercados de Oaxaca todavía se realiza el trueque o feriado como acostumbran decir en español. En efecto, por las tardes, ya al finalizar la jornada, los productores intercambian sus productos sin la presencia del dinero.

Para gozar el embrujo del Mercado de Tlacolula debemos planear llegar muy tempranito a desayunar, pues Tlacolula tiene fama de tener los mejores panes de los Valles de Oaxaca, probar el chocolate de agua con enfrijoladas y tasajo. Y para el medio día, después de haberlo recorrido con paciencia y haber observado hasta la sección de venta de animales en pie, podrá disfrutar de una exquisita barbacoa de chivo.

Visitar el Mercado de Tlacolula seguramente será una de las experiencias más emocionadas y profundas que se llevará de Oaxaca, porque aquí el tiempo y el espíritu conviven en perfecta armonía.

Visit lbetting.co.uk how to sing-up at ladbrokes

chocolate la soledad

oro de montealban