Valles Centrales Mas Leidos

Mercados Juárez y 20 de Noviembre

Mercados Juárez y 20 de Noviembre

En el centro de la Ciudad de Oaxaca existen dos mercados que los separa una calle. El primero del zócalo hacia el Sur es el Benito Juárez. Aunque el predio fue designado desde la época colonial, la estructura que hoy vemos es de finales del siglo antepasado de estilo francés. 

Leer Más

TEMPLO Y EXCONVENTO DE LOS SIETE PRINCIPES

TEMPLO Y EXCONVENTO DE LOS SIETE PRINCIPES

Esta importante construcción data de principios del Siglo XVIII y se terminó de construir en 1781. Fue creada para recibir a doncellas indígenas bajo la Orden de San Francisco, pues debemos de recordar que el Sistema de Castas era muy estricto y no permitía que los indígenas se mezclaran con los españoles o criollos .

Leer Más

GRUPO MENA

GRUPO MENA

En los siete mil quinientos años de desarrollo humano en lo que hoy conforma nuestro país, es decir, desde que se inventó la agricultura en el sexto mileno a.C., hasta la llegada de los españoles, la mujer y el hombre siempre han formado una unidad a partir de dos opuestos complementarios.

En efecto, nuestra civilización tiene a la mujer y al hombre en situación de igualdad. La figura religiosa más importante después de la divinidad suprema se llamaba Ometeotl o dualidad divina, de donde se desprendía, Ometecihuatl y Ometecutli, de la dualidad la parte femenina y la parte masculina. Lo mismo era en la organización social. Del Tlatócan o consejo supremo, se desprendían dos autoridades que gobernaban el imperio como un hombre y una mujer gobiernan su hogar. El primero se llamaba Cihuacótal que significa “mujer serpiente” y era el encargado de la administración, y el otro era el Tlatuani, que se dedicaba a organizar.

Leer Más

LA FERIA DEL TEJATE San Andrés Huayápam

LA FERIA DEL TEJATE San Andrés Huayápam

LA FERIA DEL TEJATE San Andrés Huayápam

La civilización del Anáhuac es una de las seis más antiguas y con origen autónomo del planeta. Junto con Egipto, Mesopotamia, China, India y la Zona Andina, el Anáhuac ahora llamado México, forma parte de este selecto grupo de pueblos que han desarrollado los conocimientos fundamentales del mundo en que hoy vivimos casi doscientos países.

Leer Más

MAYORDOMÍA DE SAN JERÓNIMO YAHUICHE

MAYORDOMÍA DE SAN JERÓNIMO YAHUICHE

MAYORDOMÍA DE SAN JERÓNIMO YAHUICHE

La civilización del Anáhuac, desde la más remota génesis se desarrolló en base al comunitarismo. Para los herederos directos de esta milenaria forma de entender el mundo y la vida, la comunidad esta sobre la individualidad. Los intereses del pueblo están por encima de los intereses de los individuos. La propiedad comunal sobre la propiedad privada. El interés colectivo sobre el interés privado.

Leer Más

Personajes

AGUSTÍN ALLENDE


Escrito por Guillermo Marin el .

Nuevamente aquioaxaca emprendió el camino al más alto de la Sierra Mazateca, en busca de un hombre de conocimiento de la cultura mazateca. Salimos de los valles de la ciudad de Oaxaca e iniciamos la subida hacia Telixtlahuaca. Subimos a lo más alto de la cresta de la Cañada, done a mano izquierda se siente un abismo y en la lontananza se mira la árida región  mixteca. Empezamos a bajar por una serpentiante carretera que viaja sobre uno de los bordes de la cañada que une los Valles centrales con el Valle de Tehuacan y de ahí con el Valle de Puebla.

Carlos Pellicer algún día escribió que “Viajar por las carreteras de Oaxaca, es como volar sin alas”. En efecto, las elevadas montañas nos reglan esplendidos paisajes. De la fría montaña llegamos a un clima cálido y tropical. El Río Salado acompaña cantarino a la carretera que pasa por Cuicatlán y llega hasta Teotitlán del Camino. Ahí se encuentra la desviación que sube a la Sierra Mazateca. El asenso es impresionante y el camino bellísimo. A mano izquierda el conductor puede ver en la inmensidad del espacio, el Valle de Tehuacan.  Cuando se alcanza el techo de la Sierra mazateca el clima vuelve a ser frío.

La vegetación se vuelve cerrada y los bosques empiezan a predominar hasta llegar a un “puerto”, de ahí poco a poco el clima se hace un poco más cálido a medida que la carretera desciende, clima ideal para sembrar café. Es impresionante el macizo montañoso. Los pueblos “colgados” en las montañas se pueden casi tocar con la mano, pero para llegar a ellos se necesita bajar y subir cañadas y montañas.

Finalmente llega uno, después de 5 horas de curvas, al Tibet mexicano. Hay algo más que una semejanza física y climática. Se siente la milenaria energía que esas montañas impregnan en la atmósfera y en la gente. En Huautla se siente a la tierra viva y totalmente unida con el cielo. Las construcciones en se “cuelgan una de la otra” en la escarpada ladera.

Huautla es una metrópoli cosmopolita encalvada en lo más alto de las montañas oaxaqueñas. Visitar Huautla es abrir los sentidos y desprenderse del lastre terreno de la vida plastificada del asfalto y el estrés. No se exagera cuando decimos que es una metrópoli cosmopolita. No sólo extranjeros y paisanos de todas las latitudes, sino también podemos ver zapotecos, chinantecos y mixtecos. Huatla es un centro comercial de gran importancia. Especialmente los domingos que es el día del tianguis.

Pasamos a comprar víveres al mercado y seguimos nuestro camino en dirección de Tuxtepec. Cuando uno visita a familias campesinas, es muy conveniente llegar con comida para la cocina. La gente del campo es muy generosa y siempre comparte su casa y su comida con el visitante. A unos cuantos kilómetros dejamos la carretera y empezamos a subir por una terracería las montañas hacia la parte más alta. Después de un trecho, tuvimos que dejar el vehículo y seguir a pie hasta llegar a las casas de la familia Allende.

En lo más alto del “Cerro de la Adoración” viven cinco hermanos con sus familias y su mamá, la señora Angelia. Tenía un año que habíamos conocido a Agustín, quien es campesino y se dedica a sembrar maíz, fríjol y calabaza. 

Agustín esta casado con Gabriela y tiene tres hijos. Cuando tenía 15 años doña Angelina lo introdujo en el maravilloso mundo de los hongos alucinógenos. Pues Agustín fue el único de los 5 hermanos que tiene el “don” para sanar. Doña Angelina desde hace diez años lo instruye en el arte “del honguito” y siempre que “trabaja” esta a su lado para apoyarlo. Angelina es una mujer reservada, callada y deja que su hijo tome la iniciativa. Cuando obscureció se inició la ceremonia en una habitación de la casa.

Doña Angelina y Agustín empiezan a preparar los hongos con mucha devoción y gran cuidado. Se les trata como seres vivos y con mucho respeto. Generalmente se les pone en hojas de plátano. Existen de tres clases: Derrumbe, Pajarito y San Isidro. El “honguito” le ha enseñado a Agustín todo cuanto sabe. Sus rezos, sus canciones, la cantidad de “pares” que cada persona necesita. Cómo sahumar y limpiar a los pacientes. Su voz es fuerte y sonara, pero muy acogedora y amigable.

Después de rezar y ofrendar los hongos en el altar de la casa, la ceremonia prosigue al apagar la luz y quedar totalmente a oscuras. Agustín reza algunas oraciones en español y luego sigue en lengua mazateca. Su voz cubre toda la habitación y la envuelve en una cascada de sonidos monótonos y rítmicos, que ayudan a soltar las amarras de la presesión.

El mundo y la cultura en la que viven los mazatecos son mucho muy fuertes, espiritual y físicamente. La sencillez, la austeridad y sobriedad de su vida no es una deficiencia, por el contrario, para ellos es su fortaleza y la única forma de sobrevivir quinientos años de injusticia, atropellos y negación. La fortaleza espiritual, su contacto con lo inconmensurable y su humildad, son su gran potencial. Los mestizos no entendemos cabalmente este mundo que el colonizador nos ha enseñado a despreciar.

La generosidad de la cultura indígena en general y de los mazatecos en especial es indescriptible. A pesar de las agresiones históricas, siguen recibiendo al forastero con los brazos abiertos y le dan lo mejor de sí mismos y su cultura. Es una costumbre y una tradición que “el honguito” le ha enseñado a la gente.

Agustín le pone en los brazos, la nuca y el estómago “Pastora” a sus pacientes para que el honguito sea benigno con ellos. Durante toda la noche, la habitación totalmente a oscuras, es mantenida con los rezos y cantos de Agustín, doña Angelina y Gabriela, la joven esposa. La sabiduría ancestral va guiando a los participantes. En ningún momento están solos y siempre están “vigilados” por la madre y el hijo.

Resulta muy difícil relatar lo que implica una experiencia de este tipo. Pueden pasar varias cosas: qué el hongo “rechace” a la persona y ésta vuelva el estómago sin mayor efecto. Que la persona no pueda profundizar en sus adentros y que todo quede como una alucinación psicodélica o que la persona, con ayuda de la sabiduría milenaria realice una introspección a sí mismo y a su mundo, con resultados maravillosos al “sanar espiritualmente”.

Sea como fuere, lo cierto es que este es un conocimiento ancestral de la civilización del Anáhuac y en Oaxaca todavía sigue vivo, presente y vigente. En las montañas de Huautla, mucha gente logra la salud física al sanar el espíritu a través de esta milenaria ceremonia.

Visit lbetting.co.uk how to sing-up at ladbrokes

chocolate la soledad

oro de montealban